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El Rito de Emulación, una visión desde el exterior.






 

Cuando abordé el libro el Ritual del Bristol, me vi obligado a profundizar en ritual de Emulación leyendo varios trabajos, incluso visitando alguna logia de Emulación para poder entender el ritual y su desarrollo, lo cual hice en logias distintas en las que habitualmente trabajo, y aunque me preguntaban qué hacía allí en medio de una logia de instrucción de Emulación máxime cuando soy considerado un practicante del Rito Moderno, proveniente del Rito Francés del Gran Oriente de Francia (GOdF).

 

Fruto de esas casualidades y sumergido en el trabajo ya comentado una intensa comparativa entre el Ritual de Bristol y el Ritual de Emulación, encontré un trabajo que me fue muy útil por su cierto espíritu revelador

 

Se trata de una plancha de un Hermano francés: Joël, publicada dentro del proyecto de estudio masónico que mantiene el grupo de Investigación Ledifice; la cual no solo aporta una dimensión distinta de la masonería de Emulación con enfoques alejados a los modelos clásicos ingleses, puesto que se hace desde una práctica del ritual de Emulación en suelo francés y en el seno del Gran Oriente de Francia. Lo cual parta muchos puede resultar paradójico.

 

Por otro lado, considero dicha plancha interesante también por su enfoque político-masónico, la cual explica algunas cosas y plantea nuevos puntos de reflexión, ya que nos habla de la famosa querella entre Moderns y Antiens, pero con enfoques tal vez no muy novedosas, pero si motivadores, las cuales nos remiten al espíritu casi que diría «laico» que había en los primigenios rituales ingleses.

 

Lo cual con el paso por diversos crisoles ese cierto pragmatismo se ha ido expresado mediante etapas se ha ido transmutando en una pirámide de grados, rangos, y arreos, con una implosión en cuanto a las exigencias en creencias y certezas o lo imperativo de los Landmarks, lo cual hace que esta nueva masonería se separe una vez más del tronco inicial.

 

Un primigenio espíritu que además al llegar al universo católico y a modo de vitriol se ha ido trasmutando lo que era un simple pedestal en un altar, y lo que no era más que un desnudo candelabro fue reconfigurado como la quintaesencia de la luz y belleza de la logia.

 

En fín… espero valga, ésta muy libre traducción, del trabajo del Hermano para entender el trabajo masónico de un Maestro Masón que, desde el Rito Francés, desembarca en el seno del ritual de Emulación.

 

Darle la gracias al Hermano Jöel, miembro del Gran Oriente de Francia por su aportación, y buena disposición para que se tradujera este trabajo.

 

Victor Guerra.


¿Emulación?

 

A veces los rituales tienen una semejanza extraña, ya lo decía uno de los grandes conocedores en esta materia, el cual planteaba que analizar los rituales era como trabajar con transparencias, vas quitando una y otra, y terminarás por llegar a la base, pero no solo eso, sino que además hay en ese estudio de la francmasonería, un placer extremo. Pero, esa no es la a cuestión… hoy alternaré la Historia y el Rito, intentaré no obstante no abordar demasiados detalles simbólicos.


Intentaré hacer el retrato robot del Rito, lo cual no dejará de sorprender a los visitantes de otros ritos, tanto por sus referencias operativas que lo dominan, a la vez que lo alejan de teúrgias alquímicas, tan presentes en tanto rincones de nuestro continente masónico.

 

«Emulación working» o sea, el «Estilo Emulación», o «Trabajo de Emulación» a primera vista puede sorprendernos por su orientación deísta, en efecto, sus referencias permanentes al Antiguo Testamento podrían hacer creer a los visitantes y, quizá, a algunos de entre nosotros, acerca de un explícito peso crístico en el seno de algunas prácticas continentales, y por tanto afectarlas de una forma fatal, cuando en realidad se debiera ver este rito como portador del librepensamiento… pues no debería perderse de vista que fueron algunos Pastores calvinistas, quienes plantearon la laicidaddel Gran Oriente de Francia. Haciendo un guiño, diría que somos hombres simples ante una compleja obra.


Antes de ir más lejos, conviene precisar dos o tres puntos. En primer lugar, por lo que se refiere al vocabulario utilizado en Historia de la francmasonería.


El nombre de Gran Logia Unida de Inglaterra designa solamente a la federación actual, constituida después el Acto de Unión de 1813. La Gran Logia de 1717 lleva el Nombre de Gran Logia de Londres o Gran Logia de los «moderns» (sin “e”); la reagrupación de las Logias del rito «ancient» (con un “t” al final), calificados como provenientes de Gran Logia de los Ancient su verdadero nombre era «Grand Comité de la plus Ancienne et Honorable Fraternité des Maçons libres et acceptés, selon les Anciennes Institutions o sea Gran Comité de la más antigua y Honorable Fraternidad de los Masones libres y aceptados, según las Antiguas Instituciones».


Se llama así, los miembros de los gremios, y a las güildas y antiguas logias de constructores cuyo oficio era el relativo a la cantería son llamados o denominados operativos, mientras que se nombra a los otros miembros de las mismas logias, cuyo objetivo y oficio no era construir o ser arquitectos, y por tanto eran considerados como «masones aceptados. Los masones especulativos, por su parte, son miembros de logias no constituidas en torno al oficio, y por tanto sus miembros no eran canteros, ni albañiles.


¿Quiénes están eran “modernos” de la Gran Logia de Londres?

 

Comenzó bajo el reino de Enrique VIII, y siguió desarrollándose bajo Elisabeth I, la gran revolución del Renacimiento que tuvo como consecuencia la aparición de una fuerte corriente de pensamiento artístico y científico, fue desarrollada por los filósofos de las Academias neoplatónicas de Florencia y el tal Giordano Bruno, también por el desarrollo de lo que se llamará la «filosofía oculta» de Ramon Lull y Henry Corneille Agrippa , esta revolución tendrá como consecuencia el desarrollo de la formación universitaria y las publicaciones en lengua vehicular, y no precisamente el latín.


De este iluminismo nació la primera reagrupación de científicos y pastores calvinistas, que bajo protección de Inglaterra después de la Revocación del Edicto de Nantes, se habían establecido numerosos contactos con los Rosacruces renanos o los gymnasium de Basilea; y fue la Real Societyel Colegio invisible, o los free-gardeners, o la Druid Order y la francmasonería londinense quienes estaban en esa corriente y será la masonería quien agrupe en 1717, a los medios intelectuales más importantes que ya frecuentaban las dispares logias desde el siglo XVII.


Estos muy seguros de sus prerrogativas y protegidos por la realeza, como miembros de la Gran Logia de Londres, adaptaron sus rituales y sus prácticas con el fin de volverlos conformes a sus conocimientos especulativos y científicos.


Digamos que todo Londres tiempo compondrá parte de la Gran Logia Andersoniana, siendo poco diferentes de la nobleza urbana, no había duda de que se mezclaran con gente de poca educación, poco educada y, para ser honestos, cabe decir que: no eran de aquí.


Con el fin de justificar de esta exclusión, los moderns modificaron las prácticas y las señales, pretextando volverlos más conformes al pensamiento del tiempo.


La gran mayoría de los inmigrantes de las colonias de América, Irlanda y Escocia, empujados hacia Londres por las crisis y las guerras, artesanos, pequeños burgueses rurales viendo su práctica rechazada y despreciada, los nombraron moderns, pretendiendo, con mucha razón, que su exclusión y la deplorable evolución de los secretos del Orden habían tenido como consecuencia el alejar a Londres la verdadera y antigua masonería cuyos usos más antiguos conservaban, precisamente, ellos.

 

Un contexto político económico en mutación.

 

La historia de la francmasonería se embrolla bastante. Y por tanto conviene proceder a una rápida reseña político económica a cerca de Inglaterra, ya que este tema nos dará algunas precisas indicaciones.


A toda forma de economía corresponde un régimen, es lo que se dice, y, en el caso que nos ocupa, a toda forma de régimen corresponde un impulso de sociedad y unas formas de sociabilidad que la compone, y son su imagen. Los francmasones son hombres, a menudo, que han sido encastrados en la Historia, y muy conscientes del papel a jugar en la evolución de sus instituciones.


Así pues, para nuestra historia, conviene guardar el espíritu de los tres fenómenos más importantes del período1688-1815 en la Historia de Inglaterra, a saber:


• La revolución agrícola e industrial que al arruinarse los pequeños propietarios y al formarse en las ciudades un proletariado cada vez más miserable, vuelve inevitablemente a producirse una revolución política y una reorganización de los poderes,


• El paso el Gobierno monárquico, o donde el Parlamento sólo había tenido un rol legislativo a un Gobierno oligárquico en quien el Parlamento es también, contrariamente a lo que creía Montesquieu, la fuente del poder ejecutivo.


• La lucha contra Francia que tiene por primer objetivo impedir la formación sobre el continente de una hegemonía temible para Inglaterra.


Y todo ello en una Inglaterra del XVIII, con un poder en manos de una clase mixta, formada por una aristocracia alimentada en la Carta Magna salida de una feudalidad difunta y una plutocracia de latifundistas, lo cual conllevó el nacimiento de los dos partidos políticos que están aún presentes en el paisaje británico. http://www.ritofrances.net/2017/12/la-masoneria-jacobita-y-los-wrigs-en.html


Se sabe que el régimen británico se asentó sin levantamientos sociales. Siendo necesario admitir la existencia de una asociación de gremios mixtos, operativos y aceptados, o incluso al más alto nivel. Estos grupos de privilegiados estaban abiertos al talento y al éxito porque valorizaban el sistema que favorecía el liberalismo económico. Esta es la razón por la que, el siglo XIX decimonoveno siglo parlamentario, fue a la vez imperial y democrático, y no encontró nunca en la fina flor de la Inglaterra un prejuicio desfavorable. Esta élite, garantizaba el carácter de los gremios, y había tomado la práctica, desde el siglo anterior, de considerar este sistema como su casa.


Es en este contexto, nacerá la francmasonería inglesa, a la imagen de un elitismo conservador y mundano. Y la Gran Logia de 1717 vehiculaba el orgullo de las Luces, una conciencia general de progreso y liberalismo preferencial que supo adaptarse a un medio ambiente distinto, también al parlamentarismo británico y las realezas continentales, y la manera de evolucionar tan diferente. Sin embargo, sus métodos de contratación específicos y los deseos de ennoblecimiento de la burguesía que los componía condujeron a una cierta mesura en la estructuración en Logias de distintos niveles.


Muy lejos del principio que afirma que “Todos los masones son hermanos sobre el mismo nivel”, la Gran Logia de los moderns dejó germinar la semilla la cual se convirtió en un árbol de muy numerosas ramas…, el desarrollo de sistemas de altos grados como parte del reflejo de las jerarquías sociales y sus privilegios que condujo a reticencias cada vez más señaladas a la hora de aceptar en sus filas a los obreros o los masones del oficio.


Eso condujo, naturalmente al rechazo de algunos visitantes, gente modesta resultantes de las antiguas Logias de Provincias, Irlanda y Escocia o antiguos inmigrantes de las Américas.


Ante este clima de ostracismo seis Logias independientes de Londres formaron en 1751 lo que pasó a ser denominada com Gran Logia de los de los Antiguos. La pretensión de su portavoz, Laurence Dermott, fue vista muy rápidamente como un hacer federalista, y muy empeñado en conservar las prácticas antiguas, aunque un tanto exageradas, lo cual no estaba exento de fundamento. Esto permitía reinstalar en la masonería un funcionamiento que había desaparecido, acerca de las preocupaciones de los privilegios.


Esta nueva masonería de los ancients era la imagen de una determinada forma de lucha de clases que se extendió sobre toda la segunda mitad del XVIII, y primeros años del siglo XIX.


El conflicto de intereses y de poder en cuestión, que sólo se refiere, a primera vista, a Inglaterra es, en realidad era una imagen prefigurada de las revoluciones políticas de la Europa de los años 1830…


The Union Act 1813

 

La pelea de los ancients y de moderns, se terminará en 1813, por medio del The Union Act y fue el divorcio definitivo, como consecuencia natural entre las masonerías inglesas y Continentales. Estas últimas había evolucionan hacia un sistema arborescente demasiado anárquico y demasiado cerca de la nobleza de privilegios para reinstalar los antiguos deberes.


La marca más clara de esta separación sigue siendo el firme rechazo del Escocismo y los Altos grados, así como lo define claramente el Acto de Unión en cuanto a la estructura de las prácticas.

«Se declara y se pronuncia que la pura Antigua Masonería consiste tres grados y no más en, es decir: Aprendiz entrado, Camarada, incluida la Marca, y Maestro Masón, incluido la Orden Suprema del Santo Arco Real». Tendría en cuenta aquí como un paréntesis importante que la masonería anglosajona no conoce el término grade que aparece tan menudo sobre las traducciones francesas al lugar de la palabra “degree».


Para los ritos antiguos, no hay ni grado, ni rango sino, degree. (etapas) Todos los masones son hermanos sobre el mismo nivel y las disposiciones jerárquicas son una herejía masónica contraria al Landmark (22). que precisa que Todos los masones son iguales y no pueden prevalerse de ningún título ni rango hasta los tres grados. La igualdad de todos los masones es un principio absoluto, y no es anodino que el término de degree, que viene a significar etapa, «” y los escalones o tramos de la escalera, se han traducido en un continente prolífico lleno de honores desiguales designados mediante grados.


¿Esta última palabra que es la misma en las dos lenguas, por qué se ha escogido si no se utilizaba?

La aparición, de Emulación se presenta como la herramienta de una unificación ritual a modo de herramienta que venía a parar las proliferaciones anárquicas de supuestos rangos percibidos esencialmente como una vuelta a los privilegios del mundo profano, y el punto final al primer gran conflicto de la historia masónica con el Gran Oriente de Francia había intentado ensayar a partir de 1773, un cierto sistema con poco éxito.


Del Acto de Unión nacerá el Gran Logia Unida de Inglaterra.


Los rituales de los ancients de este tiempo eran, no obstante, muy dispares. Practicados en las provincias del Reino Unido, se encontraba el nombre de la ciudad donde se sitúa la Logia en el ritual, como el Oxford Working, o de la región, como el Sussex Working, u otros nombres sabrosos tales Logic o Stability, pero todos conformaban, más o menos, una práctica idéntica que los historiadores de la masonería inglesa acuerdan como conectado al rito que se reconoce generalmente como la práctica antigua.


De hecho, más que de substituir una apelación u otra, los miembros de la Special Lodge of Promulgación, no dieron nombre a su ritual que llamaban antigua práctica regular, y el término que sirve aun hoy es la abreviatura de “Emulación Lodge of Improvement for Master Masons.


Este nombre es en realidad, el de la Logia de referencia, fundada en 1818 para la instrucción de los Maestros Masones, que se reunían desde esta fecha e ininterrumpidamente en el Freemason' s Hall”, en Great Queen Street de Londres, todos los viernes por la noche a las seis de tarde.


Pero, volviendo de nuevo a la parte política. Antes de 1813, existían dos Grandes Logias. Una ellas, fundada en 1717, la de los moderns, y otra, fundada en 1751, conocida como la de ancients. Estas dos entidades vivieron relaciones muy conflictivas durante más de sesenta años.


Durante la segunda mitad XVIII, la Gran Logia de los Moderns de 1717 no era reconocida por sus dos hermanas grandes logias de Escocia e Irlanda, que la acusaban haber modificado los Landmarks tradicionales, y de introducir modificaciones importantes en la práctica de los ritos, lo que se reconoció el 12 de abril de 1809.


“This Grand Lodge do agree in opinion with the Committee of Charity that it is not necessary any longer to continue those Measures which were resorted to or about the year 1739 respecting Irregular Masons, and do therefore enjoin the several Lodges to revert to the Ancient Land Marks of the Society” (Gould History II: 498. Hextall, AQC 23 (1910): 37. Knoop, AQC 56 (1945): 30. Clarke, Grand Lodge (1967): 124)


Luego se constituyó seis meses más tarde una nueva Logia: The Especial Lodge of Promulgación, cuya patente especificaba el objetivo: «en aplicación de la Resolución anterior, se hace conocer y volver ejecutivos los antiguos Landmarks a los cuales convenía volver de nuevo»
“for the purpose of Promulgating the Ancient Land Marks of the Society and instructing the Craft in all such matters and forms as may be necessary to be known by them in Consequence of and Obedience to the said Resolution " [la del 12 de abril de 1809, citada arriba] and Orden”. AQC 23 (1910): 37-38.)


En 1809 fueron nombrados los Comisarios a fin de negociar las modalidades que permitieron el 27 de diciembre de 1813, fusionar las dos Logias en Grande Logia Unida de Inglaterra por la firma de la Unión Act.


Esta unificación fue objeto de numerosos tratados entre las dos Grandes Logias por iniciativa de los Ancient, así, el 11 de abril de 1810, la Gran Logia de los Moderns decidió acceder a la petición de los de los Antiguos y preparar la unificación de las dos Grandes Logias. Aunque es sabido que los Moderns se hicieron de rogar, en parte para disimular sus propias debilidades y fingir la indiferencia a la unión que no podía ser otra cosa que reforzar el prestigio de la francmasonería inglesa.


En un territorio, unificado y pacificado, las posiciones políticas adoptadas y las disposiciones naturalmente legitimistas de la masonería inglesa que eran patentes ya desde el siglo XV, de hecho, la casualidad había vuelto necesario agrupar a los masones alrededor de una misma corona.


La práctica regular de ancients…

 

De acuerdo con la vieja tradición de los masones operativos, el ritual estandarizado que resultó de la unión de los ancients y de los moderns no se hizo por escrito¡, al contrario! Fue necesario esperar hasta a 1850 para que el primer ritual de la Unión fuese publicado, y fue en 1969 cuando hubo una publicación oficial de la GLUI.


Los constituyentes de Act of Unión de 1813 habían tropezado con una dificultad: hay siempre una comisión, en alguna parte, lista para transformar, para modificar, o para añadir el tradicional, un restablecido por aquí, o un verdadero por allá, o resumir, o modernizar, la práctica de los rituales. ¿Cómo reconciliar esas dos exigencias, a saber, la oralidad en vigor, al menos teóricamente, y aquélla digamos más directamente política, de preservar inmutabilidad del Ritual, de ponerlo al abrigo de las inevitables variantes locales y otras deformaciones?


Esa era efectivamente la visualización oficial del conflicto y era necesario evitar que se reprodujera. La Gran Logia se volvería pues Primera Gran Logia… Primera por la antigüedad reivindicada, pero sobre todo Primera jerárquicamente con el fin de atraer las almas extraviadas al seno de la regularidad.


¡No olviden que, en masonería, el último nacido no es siempre el más antiguo y el más grande!


Sin embargo, este objetivo federalista tuvo como consecuencia directa que los Hermanos del Rito “Emulación” puedan sin reserva afirmar hoy, que desde su origen, no sufrió ninguna alteración, ni en su contenido ni en sus prácticas, ni en el sentido gestual. En él está el principio fundador de este rito su inmutabilidad.


La conservación de su mensaje por el hecho de que no se modifique el “iota” (¡una referencia bíblica!). Es por ello, que no se toma la guardia, el aprendizaje es por corazón, que pasa a ser el principal objeto del ritual, mientras que este elemento no es, en realidad, más que un accesorio o de estudio obligado.


Con el fin de conservar la práctica ritual de la manera más eficaz, los artículos del Acto de Unión estipulaban que debe de haber una perfecta unidad en el trabajo.


¿Pero por qué querer hacer una masonería universal a partir de una simple reconciliación?


Como ya dije, a toda forma de sociedad corresponde una forma de sociabilidad. La Historia de Inglaterra de este tiempo nos lo muestra bien, se trata de consolidar lo que se volverá a considerar como un Imperio, y por tanto es deber de protegerlo de los ataques…, especialmente ataques interiores… ¡Inglaterra conoció numerosas guerras civiles, nunca revoluciones!


La acción de una francmasonería especulativa, era vista como un encaje perfectamente integrado en la esfera política europea, y por tanto era imprescindible para un inglés conservador que la potente masonería napoleónica del duque de Cambacérès, Archi Canciller del Imperio, y miembro del Gran Oriente de Francia no estuviera demasiado presente, no fuera a convertirse en una referencia.


Era necesario traducir esta perspectiva universalista por la unificación de lo que representaría la más importante reagrupación federalista de la nobleza y la burguesía del Imperio Británico, de tal forma que pudiera ofrecerse en modelo de sociedad con los mecanismos perfectamente equilibrados y adaptados del mundo moderno. Las derrotas de Napoleón marcarán las primeras señales de debilidad de su poder y compartirán los pedazos de su imperio entre Prusia y Londres.


Se pensaba que sería una buena cosa ver a la burguesía francesa sumirse, y que el “freemasonry inglesa legitimista” deviniera en un punto de reagrupación. La nueva francmasonería recuerda de dónde viene, y se reivindica como resultante de los constructores de catedrales y la revolución industrial. Es la defensa moral contra las veleidades revolucionarias de la Europa continental, el equilibrio de las naciones. Se sabe que estas pretensiones debían impedirse, las revoluciones fallarían en el reconocimiento de legitimidad concedida por los ingleses a Luis-Philippe de Orleans, el fracaso que forjará el zócalo de las revoluciones europeas de 1830.


Estos errores estratégicos debilitarán la credibilidad de Inglaterra sobre la escena europea y conducirán a los británicos a percibir una nueva soberanía, la joven reina Victoria, agotada por las gruesas sucesivas batallas que mantendrá, sin embargo, será uno de los más largos reinados de la Historia, de 1873 a 1901, como una clase de reencarnación de Elisabeth I.


De hecho, después de su muerte, la víspera del primer conflicto mundial, todas las familias que reinaban en Europa afectadas en el origen del conflicto se vincularán entre ellas por la descendencia de la Reina, que se había convertido en una figura mítica del Imperio y conductora verdadero de los principios anglicanos, es decir, del prestigio moral de Gran Bretaña, imagen de su potencia.


El sol nunca durmió sobre el Imperio y los masones de Britania trabajan desde el levantamiento del día…


Este sentimiento de continuidad Imperial, esta defensa civilizadora, esta deuda de la Inglaterra civilizada frente al resto del mundo, como lo dirá James J. Frazer, la etnografía se impone aquí a quienes la practican, ya que no hay que una única forma de masonería; la masonería inglesa, no debe confundirse con los hijos de las Luces demasiado como a menudo se asocia erróneamente o a la Revolución Francesa. No desea mezclarse con una revolución cualquiera y declarará con fuerza sus orígenes humildes y trabajadores; la de la masonería del oficio, de los gremios prohibidos; creyentes, virtuosos, trabajadores y sobre todo, al servicio del Poder.


Siendo pues la familia real quien volverá de nuevo dirigirla. Su ritual debe ser anglicano, basar su trabajo en la Biblia del Rey Jacques I.


Esta masonería ya unida se extenderá sobre el planeta entero y, para ello, desarrollará en el paisaje especulativo sobre los conceptos de regularidad, y de Landmarks. Esta posición dominante, había sido un objetivo fundamental, incluida la Gran Logia de Londres, expuesto por el Gran Secretario de los Moderns James Heseltine (nombrado el 5 de mayo de 1769 ), hablando de la francmasonería francesa, que no eran reconocidos como masones… y también que … La diferencia fundamental y esencial entre la francmasonería inglesa y las francmasonerías continentales que estos últimos ignoran lo que es un francmasón».


Con el fin de organizar la unidad ritual que pondría término a todas las peleas, y sobre todo a la sobre abundancia de textos que habían ido dando desde 1730, se pasó a la creación de una Logia de Reconciliación, compuesta a partes iguales por Maestros Masones expertos, y resultante de la unión de las dos Grandes Logias, y así es como se inscribió la Constitución de la nueva Gran Logia.


El artículo V preveía, a este respecto, que los Hermanos que estaban participando en los trabajos de la Logia de Reconciliación tuvieran por misión constituir un Ritual que debería observar la perfecta unidad (perfect unity) en coherencia con la nueva Gran Logia.


Los Maestros de la Logia de Reconciliación no fueron avaros en sus esfuerzos para conseguir una forma ritual que hacía desaparecer la alquimia y el rosacrucianismo, pero eso sí contemplaba los arcanos de la filosofía oculta y las luces élisabéthaines del siglo XVI, lo cual era aceptable de forma unánime por todos. Estos esfuerzos de sincretismo son certificados por el hecho de que no se terminó nada realmente antes de la preparación del 20 de mayo de 1816, de la tenida de la Gran Logia presidida por el Muy Venerable Gran Venerable Su Alteza Real el Duque de Sussex.


Después de este acontecimiento de Gran Logia, y de su siguiente reunión del 5 de junio de 1816, se aprobó y se confirmó el ritual.


De ahí nació en 1816 una forma de ritualidad muy particular de apertura y cierre de la Logia en los tres grados, así como las recepciones, pasajes de elevación que se aprobó y se admitió en nombre de SAR el Duque de Sussex, de la Gran Logia Unida.


Ritual de «Emulación”, aunque practicado por los elementos de las fuerzas británicas colocadas sobre el continente durante la Primera Guerra Mundial, se introdujo en Francia que en 1925 por los hermanos Drabble, y por tanto fue traducido al francés por este motivo. En esta época, el Gran Oriente de Francia, nacido en 1773 en el objetivo de federar los ritos, ya disponía de permisos para el desarrollo del rito de los Ancients, introducido en Francia a la vuelta de La Fayette, después de la guerra de independencia de 1774, y el rito de York, traído por los inmigrantes americanos después de la Guerra de Secesión, es decir, entre 1861 y 1875.


En 1925, el ritual de Emulación se adoptó por parte de unos talleres de la Gran Logia Nacional Francesa creada desde 1913, en particular, “Perseverencia 27», «Esperanza 35», «Confianza 25”, etc… tiempo después, y en una Obediencia construida sobre el Rito Escocés Rectificado.


Portador del concepto de una iniciación oral y completa, en cada grado del ritual de Emulación, en su práctica asidua, es esto, lo que se podría llamar un rito explicativo, muy progresista y muy igualitario. Sobre este punto particular, todo indica que su práctica fue proclamada en Francia por la Gran Logia Nacional, sobre todo, con un deseo de lealtad de y alianza con Inglaterra, más que por elección filosófica.


Todos los elementos de filosofía oculta del XVI, y los secretos del Antiguo del Testamento están contenidos en sus ceremonias que se transmiten en cada etapa del Ritual y en cada grado para lo que lo concierne, no omitir nada. Eso permite, que por la práctica y el estudio se accede al conocimiento de los símbolos y los signos que es la cuestión fundamental de su utilidad.


Para Emulación, el tema en lo concerniente a la Masonería Azul, esto se agrupa en los tres primeros grados Aprendiz, Compañero y Maestro, y es la construcción simbólica de un Templo. El Aprendiz es admitido entre quienes participan en la tarea de la construcción con el fin de compartir los trabajos y aprender las técnicas.


Sólo como Compañero, se le proporcionará el resto de las herramientas que le permitirán preparar una piedra tallada, y progresar hasta la producción de una obra maestra.


Será entonces capaz de trabajar como masón experimentado y se le fomentará para que descubra los misterios ocultos de la naturaleza y la ciencia. Conocerá el sentido moral de la escuadra, el nivel y la perpendicular, y aprenderá incluso dónde y en qué espíritu los Compañeros reciben su salario.


El grado de Maestro Masón de la Marca, o el Compañero aprenderá cómo percibir su salario, aunque seguirá a sus maestros, lo que asegura el vínculo entre el Compañero del oficio y el Maestro. Ayudará a acabar el Templo para la culminación de las alianzas…


Emulación presenta una gran simplicidad estructural, si se le compara con aquellas otras ritualidades como la escocesas o egipciaca, aunque también tiene una notable complementariedad en las distintas etapas de la progresión.


Allí donde se debe buscar la piedra oculta, Emulación substituye la piedra de ángulo y la piedra en punta. Es la manipulación de esas piedras las cuales constituyen la estructura física del Templo, la constatación de su estabilidad, de su armonía y, por extensión la aplicación de estas calidades del Hombre, que dan todo su sentido a la progresión masónica de Emulación.


Cuando se practica dicho ritual, lo que salta a la vista inmediatamente, es la gran lógica de su progresión a la hora de presidir los trabajos, tanto que el horizonte del Aprendiz Entrado ya se orienta que será un Maestro del Arco.


Cada francmasón pasa de un grado a otro, y de un puesto a otro en el término de un ciclo anual.


Nada en esta lógica claramente destacada por su insistencia particular, en cuanto a lo transitorio y a su voluntad federalista es incompatible con los principios fundamentales de tolerancia, progreso, y filosofía recordados en el artículo 1 de las constituciones del Gran Oriente de Francia como nada en esas mismas Constituciones impiden la práctica de un rito, más allá de hecho de disponer de los permisos necesarios para su practica y progresión.


Para Emulación, la práctica asidua ofrece la comprensión, y las Logias de Instrucción se construyen sobre el estudio con el fin de permitir a los francmasones progresar y “mejorar” (traducción de Improvement), y generar una dinámica (Emulación), en la vía masónica; por la Emulación, las pruebasel cambio está en los elementos simbólicos del ritual.


Para el francmasón, la práctica rigurosa de su rito, cualquiera que sea es una garantía de seriedad, de lo contrario es hacer teatro o bailes folclóricos .


Entonces, practiquemos lo mejor que podamos el ritual porque la meta de la Francmasonería y sus rituales para trabajar en la mejora del progreso del Hombre.


«¿Emulación? ¿Qué hago yo aquí que provengo del Rito Francés?” a esto puedo responder fácilmente… Estudiar la francmasonería y en ello hay un placer extremo. Y agradezco a todos aquellos que me permiten compartirlo conmigo como un regalo.


He dicho. Jöel

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