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EL GRAN ORIENTE DEL PERU CONMEMORA EL MES DE SETIEMBRE "MES DEL COMPAÑERO FRANCMASON"

 



 

 

 

 

 

HH:.COMPAÑEROS:

Debido a una de esas contradicciones en que suelen incurrir los hombres, el grado de Compañero, segunda etapa de la iniciación masónica, es uno de los más importantes y, a la vez, uno de los más descuidados en la Francmasonería…sin ofender.


Es importante por su origen histórico y simbólico, por su interpretación y por los desarrollos de que es susceptible, los cuales predisponen al candidato para recibir el complemento de la iniciación en el sublime grado de Maestro; ha sido descuidado, porque sus emblemas, puramente morales, hablan poco a los sentidos, y porque la mayoría de los hombres no se dejan conducir más que por agentes externos, puesto que, al no tener signo ninguno aparente, no halaga al amor propio, como ciertos grados en que se cubre a quienes los poseen con cordones y otras muestras de rango y de dignidad.


Compañeros … muchos autores no están de acuerdo acerca de la etimología de esta palabra. Unos la derivan de compagus (del mismo pueblo); otros, de compaganus (que significa lo mismo que la voz anterior); de combino, de combonne, de panis compane (que se nutre del mismo pan).
Esta última opinión parece la más verosímil.
Efectivamente, en ciertos escritos antiguos se observa que los compañeros reciben el nombre de companis, porque antiguamente los compañeros eran alimentados por los maestros. (Mir., de la Vérité, tomo I, pág. 269.) es el nombre con que se designa en ciertas artes mecánicas al obrero que, tras de haberse instruido suficientemente, trabaja a las órdenes del Maestro, en espera de llegar a ser lo que él es.
Sabido es que los obreros pertenecientes a ciertas profesiones formaban asociaciones que guardan cierta relación con la Masonería.


Compañero es el nombre que se otorga en las iniciaciones modernas al neófito que, tras haber pasado algún tiempo en el grado anterior, se prepara por medio de nuevas enseñanzas a recibir el grado de Maestro; tal es el grado que ha venido a sustituir al del iniciado de segundo orden o neófito de Egipto y mysto de los misterios eleusinos.
La iniciación eleusina constaba solamente de dos grados. Nuestros dos primeros constituían uno sólo. Atribúyese a los griegos la división ternaria.
En Oriente, el aspirante era proclamado soldado de Mithra, y podía llamar a todos los iniciados Compañeros de armas, es decir, hermanos suyos, cuando había pasado por pruebas durísimas y crueles. Luego llegaba a ser león, palabra que, aparte de su interpretación astronómica (el sol de verano, en este signo), tenía otra moral, puesto que recordaba la fuerza, notable expresión del compañero moderno que se graba por medio de una inicial en la columna del mediodía ( B.•. ).
Estos diversos grados servían de preparación para otro más sublime, en el que se revelaban los misterios y el mismo Mithra se manifestaba a sus elegidos.
Los cristianos primitivos llamaban catecúmenos, es decir, aspirantes a los individuos que se preparaban para recibir el bautismo o iniciación.
Estos catecúmenos no podían asistir a los misterios ni al sacrificio.
Sabido es que la parte de la misa a que ellos asistían, denominada misa de los catecúmenos, terminaba en el Canon, mejor dicho, después de las instrucciones se les daba, a saber: la de la ley antigua o lecciones apostólicas dadas por el subdiácono, es decir, por un aspirante al sacerdocio, y las del Nuevo Testamento o lectura del libro sagrado hecha por el diácono o sacerdote del segundo orden. En el rito escocés existen todavía los diáconos y los subdiáconos.
Los catecúmenos eran bautizados en cuanto aprendían las enseñanzas requeridas; recibían desde ese momento el nombre de neófitos o recién nacidos, y asistían a los misterios y a los ágapes o banquetes religiosos.
Sin embargo, no tomaban parte en ellos hasta haber transcurrido determinado tiempo y haber aprendido nuevas doctrinas; después de lo cual, recibían a un mismo tiempo el alimento celeste y la confirmación, por cuyo medio se manifestaba el espíritu santo a los iniciados.
Esta identidad de formas con los misterios e iniciaciones antiguos establece suficientemente la identidad de objeto y de origen.
De suerte que el grado segundo constituía en todos los misterios una etapa importante y servía de preparación indispensable para el tercero. Lo mismo ocurre todavía en la Masonería moderna. Al ascender el aprendiz a Compañero pasa del perpendículo al nivel, es decir, de la columna J.•. a la B.•.

El aprendiz que desee obtener el grado de Compañero debe conocer todo cuanto constituye el primero, y debe poder explicarlo en su sentido exotérico, porque habéis de saber que, en todos los misterios antiguos, existía una doble doctrina, lo cual se encuentra por doquiera: en Menfis, en Samotracia, en Eleusis, entre los magos y brahmanes de Oriente, así como entre los druidas de Germania y de las Galias, en los misterios de las sectas judías y de los cristianos primitivos y, asimismo, en los de la buena diosa.


Por todas partes se ven emblemas que tienen un significado físico y reciben interpretación doble; una de ellas natural y en cierto aspecto material, que se encuentra al alcance de los espíritus vulgares; otra, sublime y filosófica, que no se comunicaba más que a los hombres inteligentes que habían comprendido el significado oculto de las alegorías durante su permanencia en el grado de compañero.
Únicamente a estos últimos era a quienes se confiaba el estudio de las ciencias abstractas y de la alta filosofía; para ellos, los dioses vulgares a que adoraba el vulgo con la frente hundida en el polvo, no eran sino bloques de piedra, que servían para recordarle los deberes del hombre y los misterios de la Naturaleza.


Estas estatuas, seductoras por su belleza o espantables por sus deformidades repugnantes, recordaban las virtudes a que se debía amar y los vicios de que era preciso huir.
Volvamos al pasado, siquiera sea por ayudar a los aprendices, a quienes los trabajos profanos impidieron que oyeran la interpretación de su grado.


La Masonería es tan fecunda que no habrá necesidad de que repitamos lo que antes dijimos…..

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