¡Nos mudamos!
Visitenos en nuestra nueva dirección web
www.fenixnews.com

¿En qué nos reconocemos como Masón? II



 

 

 

 

 

 

 

 

3.2 LA VIRTUD CAMINO DE PERFECCIÓN.

La Ontología que Aristóteles la llamo Filosofía Primera y que posteriormente se llamó Metafísica, es la rama de la Filosofía que trata de la Perfección del ser, con sus dos temas de estudio: El ser como ser y el ente en cuanto ente. El ser se toma en forma general, pudiendo ser finito o infinito, material o inmaterial. El ente o ser por antonomasia, es decir, aquel ser o ente del cual dependen o están subordinados los demás entes. Estos temas de estudio han dado origen a la metafísica general que estudia al ser como ser y a la metafísica especial con temas como Dios, el alma, etc.

La búsqueda de la perfección del ser humano es de suyo compleja, se dice que algo es perfecto cuando está acabado y completado de tal modo que no le falte nada, pero tampoco le sobre nada para ser lo que es. En este sentido se dice que algo es perfecto cuando es justa y exactamente lo que es. De este modo si lo perfecto es lo que acabamos de decir de una persona, será también lo mejor de su género, pues no habrá nada que pueda superarlo, todo cambio en lo perfecto introducirá en él alguna imperfección. También se entiende por Perfeccionar como acabar enteramente una obra, dándole el mayor grado posible de bondad o excelencia. Y bondad es la calidad de bueno, o natural inclinación a hacer el bien. El diccionario masónico agrega que la perfección es un alto grado de Virtud, exacta obediencia a la ley, de los deberes, etc.

¿Cómo se llega a este camino de perfeccionamiento?

Muy fácil, nos también hemos conocido la frase “Conócete a ti mismo”, entonces conociéndonos a nosotros mismos, tarea que nadie podrá hacer por nosotros, nos pondrá en el inicio del camino, como en el viejo proverbio chino un viaje de cien leguas comienza con un solo paso, habremos realizado el proceso y podemos entrar en los misterios de la iniciación, para producir la sublimación, el cambio y esperar el nacimiento del hombre nuevo de los filósofos, de las religiones, de los iniciados.

¿Cómo nos conocemos a nosotros mismos?

Este es un problema que la ciencia intenta dilucidar, para ello están la biología, la psiquiatría, la neurología, la psicología solo para mencionar aquellas relacionadas con la mente humana, se han intentado varios modelos, entre ellos el modelo froidiano, de los conductistas, de la gestáltica, de los cognitivos post racionalistas, etc. Pero al final descubriremos que cualquiera que sea el método, todos de una forma u otra partirán por los instintos y las pasiones que son los elementos innatos en el hombre, que no puede desprenderse de su Reino animal como lo señalan los estudios antropológicos de la evolución de la especie, y que estas pasiones a su vez están influenciadas por las circunstancias de la vida, ya sean estas culturales o medio ambientales, en que se encuentre el individuo, así estos instintos y estas pasiones buscarán su expresión en la vida del ser; bien orientadas van a producir el bien esperado; pero mal orientadas pueden llevar a las expresiones fenotípicas o a las patologías que se representarán en la personalidad y en la conducta del ser humano.

Un modelo sencillo, aunque no exacto, para intentar explicar el proceso educativo, entendido como cambios en la conducta del ser o cambios conductuales, que en sí es el camino del Honor y de la Virtud, es el modelo froidiano, con su Súper Yo, el Yo o Ego y el Id o Ello. Valga explicar que los procesos educativos no tienen relación con los procesos de instrucción, estos últimos podrán llevar a adquirir un arte, una profesión, e incluso pasando por todos los niveles llegando a los más altos niveles académicos, pero ser muy mal educado. La educación tiene estricta relación con los cambios conductuales influidos especialmente por la moral y los usos y costumbres de una sociedad dada. A su vez, la iniciación como proceso educativo es un proceso de cambio de la piedra bruta a la piedra cúbica para el aprendiz. Siguiendo con el modelo froidiano, en el Id o Ello se encuentran los instintos de vida y de muerte, se parece a una caldera hirviendo de impulsos y deseos inconscientes que tratan de manifestarse. El Ello opera según el principio del placer intentando conseguir la satisfacción inmediata de su deseo y por lo mismo busca el placer y evita el dolor. Este Ello no tiene contacto con el mundo real. Un ejemplo: Si estamos enojados con alguien y pasamos un tiempo pensando en lo que pudimos decir o hacer para desquitarnos, estamos realizando este tipo de pensamiento. El nexo que lo une con la realidad (al Id o Ello) es el Yo o Ego, este controla todas las actividades conexas con el pensamiento y el razonamiento y se conecta con el mundo exterior por medio de los sentidos. Se basa en el principio de la realidad, protegiendo al individuo de los peligros que resultarían de la satisfacción indiscriminada de los impulsos del Id o Ello. Si solo existiera el Id y el Ego la personalidad que se crearía sería totalmente egoísta.

El Súper Yo o Súper Ego, gobierna la conducta adulta por la moral, o sea por la conciencia individual o las normas morales que se van creando al interactuar con los padres y con la sociedad. El Súper Yo actúa como la conciencia de tal modo que observa y guía al Yo o Ego. En teoría el Ello, el Yo y el Súper Yo funcionan en armonía. El Yo satisface las exigencias del Ello en forma moral y razonable aprobado por el Súper Yo. Este es el modelo ideal al cual deberíamos llegar, pero esto no ocurre en la realidad, solo es producto de un largo proceso y de un trabajo constante. ¿Qué debemos hacer para que este modelo funcione? ¿Cómo lograr este fin? Aquí comienzan nuestros problemas, este es el trabajo masónico real, lograr este equilibrio. Para este tipo de búsqueda debemos abandonar el método científico para ir al mundo de la razón con su método racional y su método auxiliar la lógica, que se engloban en la Filosofía. Filosofía se define como Amor a la Sabiduría.

El Verbo filosofar aparece en un pasaje de Heródoto donde Creso le dice a Solón que: ”Ha tenido noticias de él por su Amor al Saber” y el término filósofo en Heráclito cuando dice que: ”Conviene que los hombres filósofos sean sabedores de muchas cosas” y en otra parte agrega que: ”Es el saber del sabio el que conoce la razón que todo lo rige y ama verdaderamente la sabiduría”. Luego la Filosofía es una búsqueda de la Sabiduría por ella misma, resultando en una explicación del mundo, de los hechos y del acto por medio del método racional especulativo. Ya tenemos dos problemas más, ¿Qué es sabio? Y ¿Qué es sabiduría? Sabiduría para Platón es la Virtud superior, Aristóteles la identifica con la filosofía primera (metafísica u ontología), es la unión de la razón intuitiva con el conocimiento de lo superior o de las primeras causas o principios. Después fue considerada también como la actitud de moderación y prudencia. Esta actitud es la que se relaciona con el sabio que es el que posee todas las condiciones para pronunciar juicios reflexivos y maduros, sustraído tanto a la pasión como a la precipitación, es el hombre prudente y juicioso por excelencia. Por lo tanto la Sabiduría del Sabio es más que una sabiduría intelectual. El ideal de Sabiduría esta basado en la fusión de lo teórico con lo práctico, o mejor dicho, el Saber y la Virtud haciéndolas una y la misma cosa a la vez. Continuemos, ahora de acuerdo a la ilación que llevamos, agregamos el problema de la Virtud, por ella se entiende como el hábito o manera de ser, donde el hábito es posible por haber previamente en ella una potencialidad o capacidad de ser de un modo determinado. Luego, las Virtudes se desarrollan por ser potencialidades del ser. Para Aristóteles están expresadas en el Justo Medio, que no se debe confundir con el medio matemático. La Virtud es un hábito, una cualidad que depende de nuestra voluntad y regulada por la razón. Generando Virtudes Morales e Intelectuales.

Las Virtudes se fueron desarrollando en el tiempo, Platón agregó las 4 Virtudes Cardinales o principales: La Prudencia, la Fortaleza (coraje moral), la Moderación o Templanza y la Justicia (que no implica necesariamente la Ley si no que lo Justo). Las que se han considerado las madres del carácter y de las cuales se desprenden las virtudes secundarias como la rectitud, la circunspección, la precaución, la humildad, la modestia, etc. Para San Agustín la principal Virtud es el Amor, y explica que las Virtudes cardinales se encaminan hacia las Virtudes Teologales, la Fe, la Esperanza y la Caridad. Kant destaca entre las Virtudes a la Fortaleza y la Prudencia basándose en el deber ser.

Para los Iniciados la práctica de la Virtud lleva a la Felicidad. Siendo la Virtud que más se aprecia la Caridad, seguido de la Tolerancia, como también se destacan entre ellas a la Rectitud, la Cortesía, la Abnegación, la Generosidad, la Dedicación, la Franqueza, el Heroísmo, el Desinterés, y el Patriotismo, todas dentro del ser y que deben desarrollarse.

Es así como el objetivo final de la masonería es la práctica de otra gran virtud, El Amor, el Amor Fraternal, es decir, que impere la Fraternidad Universal en toda la sociedad. Buscando la Perfección hemos llegado al camino de la Virtud. Hemos pasado por algunos aspectos de la Sabiduría, que nos enseña a no descartar los métodos de búsqueda, ni sobreponer unos a los otros, si no que complementarlos, también nos enseña hasta aquí como estamos actuando sobre nuestras conciencias y en el modelo Froidiano sobre nuestro Súper Ego o Súper Yo. Más continuemos. Luego para practicar la virtud debemos dejar de lado los vicios y entre ellos están los denominados siete vicios capitales: soberbia, lujuria, avaricia, gula, envidia, ira y pereza, que buscan el placer, los bienes externos, o huir del bien, en otras palabras refrenar al Id o ello o huir de nuestra animalidad. Por otra parte, las Virtudes tenemos que diferenciarlas de los Valores. Kant llevó el término Valor a la Moral y Nietzche tomo el valor como fundamento de las concepciones del mundo y de la vida, con lo cual llevaba la preferencia por un valor, más que por la realidad.

Los valores no se caracterizan por el ser como la virtud, sino por el valer, los valores son atemporales. Son Objetivos, no dependen de las preferencias individuales. No son independientes, siempre están relacionados a una cosa. Tienen polaridad, pares de opuestos. Son cualitativos, no dependen de la cantidad. Tienen Jerarquía, forman escalas de valores. La preferencia de los valores determina la moralidad del acto. Las Virtudes son una problemática del ser, es un problema ontológico, o si prefiere metafísico o de la Filosofía Primera, los Valores por otra parte son independientes de la realidad del ser, son un problema axiológico. En otras palabras, los Valores son como el horizonte hacia donde debemos caminar, el mundo por alcanzar, estudiados e internalizados por el ser en su conciencia que le fijan el camino hacia la Luz.

Las Virtudes son la Fuerza que mueve al ser para alcanzar este mundo valórico. Para no aburrirlos pasemos ahora al otro método, el Simbólico (Sentir, pensar y actuar). Pero antes un pequeño resumen, tenemos a un ser que debe trabajar en su cámara de reflexiones sobre Valores y Virtudes con los cuales se nutre el Súper Ego para refrenar al Id y la conducta y la personalidad dada por el Yo se modifique en el camino del Bien ganando en su recorrido la Sabiduría. El método Simbólico se encuentra en la masonería desde nuestros Principios, y están estos inmersos en los Rituales de Iniciación, Fúnebre, y de Apertura y Cierre del grado.

En ellos destacan Valores como la Libertad en su más amplio sentido del cuerpo y del espíritu, del hombre y del pueblo, la Verdad, la Justicia, la Educación, la Igualdad, el Progreso, la Dignidad, la Gratitud, la Fraternidad, la Obediencia, la Lealtad, etc. Con sus desvalores de la Ignorancia, el Oscurantismo, la Esclavitud, la Envidia, el Dogma, el servilismo entre otros. Así al releer el Ritual de Iniciación, lo que queda en mi mente es un hombre Sabio que aplicó la Sabiduría que floreció en su conciencia, a la cual llegó por el desarrollo de sus Virtudes que se encontraban potencialmente dentro de él, y a su andar hacia el camino de los Valores, llegando a formar una escala de valores positivos y con ella regir su vida. Ambos Valores y Virtudes se desarrollan por medio del estudio e internalización de conceptos (sentir), reflexión (pensar) y cambio de conducta (actuar), este es un proceso educativo representado por el Iniciado en su marcha de Aprendiz, que significa que el masón debe proceder con rectitud reflexiva para merecer la aprobación de su conciencia en el camino hacia la Virtud. Difícil camino el del Aprendiz para llegar a adquirir el sello del Honor y de la Virtud.

4. CONCLUSIONES.

¿Como os reconoceremos como masón?

Preguntado en Primer Grado, nos llevó a darnos una respuesta comenzando por

¿Qué es un masón?

Es un hombre nacido libre y de buenas costumbres, igualmente amigo del pobre que del rico si son virtuosos, debiendo huir del vicio y practicar la virtud. De los Principios nos plantea que los Francmasones, de acuerdo con los Antiguos Usos y Costumbres de la Institución se reconocen entre sí por medio de signos, palabras y tocamientos que se comunican tradicionalmente en Logia dentro del secreto del ceremonial. De estas dos primeras definiciones nos hemos abocado a encontrar los medios de reconocimiento tanto dentro como fuera de nuestros Templos. La primera a través de la Palabra, el Signo y el Toque de aprendiz y la segunda como nos lo plantea el ritual de Iniciación en todas vuestras acciones poned el Sello del Honor y de la Virtud.

En el Ritual de Iniciación se nos entrega el Retejador del grado, que está compuesto por el Signo, la Palabra y el Toque, siendo estas entregadas en el secreto del ceremonial. El signo nos indica que el masón en sus actos debe inspirarse en ideas de justicia y equidad, esto lo representamos por la escuadra. Además, debe tender a la supresión de las desigualdades arbitrarias, esto lo asociamos al Nivel, y sin duda alguna debe contribuir por su fin a elevar siempre el nivel social. Esto es la perpendicular o plomada. Nuestra Palabra Sagrada significa “Fuerza”, o “en Él la Fuerza”, esta palabra es innombrable, no puede pronunciarse si no deletrearse de una forma muy particular, a este respecto y su explicación nos enseña el método de enseñanza de la Francmasonería que pone al Aprendiz en el camino de la verdad, dándole, simbólicamente, la primera letra de la Palabra Sagrada; debe por sí mismo, encontrar la segunda; después se le enseña la tercera a fin de que busque la cuarta. El Toque universal de Aprendiz es antiquísimo y es por donde empieza siempre toda prueba o examen de reconocimiento. Expresando a través del sentido del tacto el sentimiento de pertenencia y nuestra calidad masónica. El reconocimiento que hemos denominado extra mural está inspirado en el Ritual de Iniciación que nos dice que una marca exterior sería vana y estéril, sino estuviera grabada en la conciencia. No sobre nuestro pecho, sino en todas nuestras acciones debemos poner el sello del honor y de la virtud. El Honor se logra solo por la práctica de la virtud y se contempla así mismo a través de los ojos de los demás. Se relaciona con la reputación, la respetabilidad o la gloria, valores que se obtienen a partir del juicio de terceros. No se goza de gloria ni de buena o mala reputación a menos que haya un tercero que así lo certifique. La virtud, por otra parte, es la meta del camino de perfeccionamiento, y es a su vez la perfección un alto grado de virtud por una natural inclinación a hacer el bien.

Comienza por conocernos a nosotros mismos para entrar en los misterios de la iniciación, para producir la sublimación, el cambio y esperar el nacimiento del hombre nuevo de los filósofos, de las religiones, de los iniciados. Para ello deberemos trabajar sobre nuestros instintos y nuestras pasiones de modo que el Ello, el Yo y el Súper Yo funcionen en armonía. El Yo satisfaga las exigencias del Ello en forma moral y razonable aprobado por el Súper Yo. Este es el modelo ideal al cual deberíamos llegar, esta sería la Perfección. Así, la Perfección es la práctica de la Virtud y por ella se entiende como el hábito o manera de ser, donde el hábito es posible por haber previamente en ella una potencialidad o capacidad de ser de un modo determinado. Luego, las Virtudes se desarrollan por ser potencialidades del ser. La Virtud es un hábito, una cualidad que depende de nuestra voluntad y esta regulada por la razón. Generando Virtudes Morales e Intelectuales. Platón aportó las 4 Virtudes Cardinales o principales: La Prudencia, la Fortaleza, la Moderación o Templanza y la Justicia. Las que se han considerado las madres del carácter y de las cuales se desprenden las virtudes secundarias como la rectitud, la circunspección, la precaución, la humildad, la modestia, etc. Para San Agustín la principal Virtud es el Amor, y explica que las Virtudes cardinales se encaminan hacia las Virtudes Teologales, la Fe, la Esperanza y la Caridad. Kant destaca entre las Virtudes a la Fortaleza y la Prudencia basándose en el deber ser. Buscando la Perfección hemos llegado al camino de la Virtud. Hemos pasado por algunos aspectos de la Sabiduría, que nos enseña a no descartar los métodos de búsqueda, también nos enseña cómo estamos actuando sobre nuestra conciencia y en el modelo Froidiano sobre nuestro Súper Ego o Súper Yo. Luego para practicar la virtud debemos dejar de lado los vicios y entre ellos están los denominados siete vicios capitales: soberbia, lujuria, avaricia, gula, envidia, ira y pereza, que buscan el placer, los bienes externos, o huir del bien, en otras palabras refrenar al Id o ello o huir de nuestra animalidad. En otras palabras, los Valores son como el horizonte hacia donde debemos caminar, el mundo por alcanzar, estudiados e internalizados por el ser en su conciencia que le fijan el camino hacia la Luz. Las Virtudes son la Fuerza que mueve al ser para alcanzar este mundo valórico.

El Aprendiz debe trabajar en su cámara de reflexiones sobre Valores y Virtudes con los cuales nutrir al Súper Ego para refrenar al Id y la conducta y la personalidad dada por el Yo se modifique en el camino del Bien ganando en su recorrido la Sabiduría. El camino a realizar es difícil, instruir es fácil, educar es difícil, la práctica de la Virtud, y la internalización de los valores, lleva a grandes reflexiones, implica un compromiso enorme, conocer como Aprendiz, nuestras debilidades para fortalecer esas áreas y cambiar nuestros hábitos regalones por la carga valórica, de manera que en la etapa final de cada proceso podamos ejecutar nuestros mejores deseos de ayuda solidaria en pro de la sociedad tan llena de desvalores hoy en día. Largo proceso, que logra su meta siguiendo el modelo paradigmático del Aprendiz que ha visto la Luz, y esta es nuestra vía de aplicación teórico – práctica Valores y Virtudes, es el camino de la felicidad, es el camino de la Fraternidad Universal de la Masonería, que se logra por la práctica de ellos, siendo ambos Valor y Virtud los medios para alcanzar los fines.

Así hemos caminado por el Signo, la Palabra y el Toque para poder alcanzar el Sello del Honor y de la Virtud, Hemos golpeado y se nos han abierto las puertas del Templo, hemos pedido y se nos ha dado la Luz y hemos buscado alcanzando a vislumbrar el camino de la Verdad.

Aporte de la R:. L:. “Derechos Humanos” N° 100 para las Jornadas de Docencia del grado de Aprendiz para la Segunda Gran Vigilancia.

Valle de Santiago

COMICs