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¿En qué nos reconocemos como Masón? I

 “Los Francmasones, de acuerdo con los Antiguos Usos y Costumbres de la Institución se reconocen entre sí por medio de signos, palabras y tocamientos que se comunican tradicionalmente en Logia dentro del secreto del ceremonial. Cada Francmasón es libre de dar a conocer o silenciar su condición de tal, pero le está vedado revelar la de su hermano.”



 

 

 

 

 

 

 

 

Venerable Maestro, Queridos Hermanos;

Hemos querido comenzar este trabajo con un párrafo extraído “De los Principios” de nuestra Constitución Masónica, el cual nos servirá de guía; para dentro de lo establecido por las normas y tradiciones de nuestra Orden, determinar, cómo es reconocido un Masón. Como veremos a través del desarrollo del presente Trazado de Arquitectura, el buen entendimiento, estudio, reflexión, análisis e internacionalización del simbolismo que los medios de reconocimiento enseñan, aplicados a la vida cotidiana, laboral, e interpersonal, es lo que hará que un Querido Hermano, sea reconocido como tal, no solo al interior de la Orden, sino que, en el mundo profano, en donde se constituirá en fuente de Luz, Equidad y Justicia. Que es a través de los Signos, Palabras y Tocamientos, como nos reconocemos intramuros, lo cual nos dejará a las puertas del Templo, dentro de él, el reconocimiento interpares estará dado por la práctica de la Fraternidad y la Tolerancia y que por nuestras acciones en el mundo profano se nos reconocerá al poner en ellas el sello del Honor y de la Virtud.

CAPÍTULO I: ¿QUÉ ES UN MASÓN? 1.1

Antes de desarrollar el tema propiamente tal, debemos responder a la pregunta: ¿Qué es un masón?, la respuesta la encontramos en el manual de Instrucción y nos dice que: “Es un hombre nacido libre y de buenas costumbres; igualmente amigo del pobre que del rico si son virtuosos.” A esta característica añade un deber casi natural a todo buen Masón; “Huir del vicio y practicar la Virtud.” Cada Masón en un momento de su vida fue un profano, ajeno a los misterios y enseñanzas de la masonería, es importante destacar aquí que nosotros fuimos hechos masones, si bien es cierto la Orden vio en nosotros cualidades que de acuerdo a su proceso de selección de candidatos nos calificaba para unirnos a sus filas, nosotros reconocimos que estábamos en tinieblas y deseábamos la Luz. Deseábamos a su vez la Luz, porque percibíamos que la sociedad en que vivíamos, estaba sólo civilizada a medias. Las verdades esenciales están todavía rodeadas de espesas brumas, las vencen la ignorancia y los perjuicios; la fuerza prima sobre el derecho. Buscábamos la Luz que se encuentra en los Templos Masónicos, consagrados al trabajo y al estudio, por hombres probados y escogidos.” Lo aquí expuesto señala claramente qué es un Masón en su manera más pura, ahora vamos a ver la forma como ese masón es reconocido como tal al interior de la Orden.

CAPÍTULO II. RECONOCIMIENTO INTRAMUROS. 2. 

A LAS PUERTAS DEL TEMPLO. Cuando tratamos el tema, de cómo un masón se reconoce como tal a las puertas del Templo, es decir cómo nos descubrimos como masón ante nuestros HH.•., debemos de ser sumamente cautos, para no caer en perjurio, puesto que, como se indica en el primer párrafo de este Trazado de Arquitectura, el Signo, la Palabra y el Toque, constituyen el único secreto de nuestra Orden, el cual solo debe ser transmitido en el secreto del ceremonial.

Por lo expuesto en el párrafo anterior, no se darán detalles de nuestros medios de reconocimiento, sólo se hará una alusión a ellos, entendiendo que los iniciados sabrán de qué se está hablando.

2.1 EL SIGNO:

La palabra Signo, del latín signum, significa: Objeto, fenómeno o acción material que, natural o convencionalmente, representa o sustituye a otro objeto, fenómeno o acción; también: Indicio, señal de algo.” Las definiciones señaladas, nos indican el objetivo fundamental del método de enseñanza de la Francmasonería, puesto que la acción de ejecutar el signo que corresponda al grado no consiste en una mera acción física, sino muy por el contrario, bajo el signo subyacen sólo para los ojos y oídos de los Iniciados un verdadero mar de enseñanzas; alguna de las cuales trataremos en este trabajo. El Diccionario Masónico define signo como:

“1. El que representa alguna cosa distinta de sí; y

2. Uno de los medios más poderosos que tienen los Francmasones para reconocerse entre sí, y también para acreditar el grado que poseen, sean del Rito que fueren.”

El Signo del Aprendiz inicia su ejecución con la posición “Al Orden”, esta postura gutural interpreta una disposición al Silencio, entendiéndose por silencio la sujeción de las pasiones del corazón, permitiendo a la razón tomar el tiempo necesario para analizar y meditar antes de tomar una postura con respecto a cualquier situación de la vida. El siguiente movimiento que se ejecuta, “se interpreta como el castigo que preferirá el A.•. de Masón antes de revelar los secretos que se le han confiado” más que un castigo este gesto representa un elemento de rectitud el cual debe guiar los pasos del masón, para que pueda dirigir y controlar su destino; debiendo proceder siempre con rectitud reflexiva para merecer la aprobación de su conciencia en el camino hacia la virtud, cuya adquisición es el fin de la enseñanza del grado.

El masón en sus actos debe inspirarse en ideas de justicia y equidad, esto lo representamos por la escuadra. Además, debe tender a la supresión de las desigualdades arbitrarias, esto lo asociamos al Nivel, y sin duda alguna debe contribuir por su fin a elevar siempre el nivel social. Esto es la perpendicular o plomada. El signo como lo indica la definición dada por el diccionario masónico, es en sí uno de uno de los medios de reconocimiento por el cual al interior de nuestros Templos nos identificamos como masones, o un medio por el cual podemos penetrar al interior de un Templo cuando se viaja por otro Valle u Oriente. Por otra parte, en la perfecta ejecución del signo podemos encontrar una de las máximas del hermetismo: “El destino no es una cosa inmutable por eso es necesario SABER que los designios del G.•.A.•.D.•.U.•. son impenetrables, pero que tenemos una libertad para obrar en uno u otro sentido; nos es necesario QUERER el alimento espiritual, nos hace falta OSAR, es decir realizar el esfuerzo con pleno conocimiento del sendero difícil que es preciso recorrer para alcanzar la verdadera Iniciación, y, por último, es necesario CALLAR acerca de las enseñanzas, así como es indispensable meditar antes de tomar una decisión”. Las máximas saber, querer, osar, callar; las encontramos dentro de las enseñanzas que entraña la perfecta ejecución del Signo del Aprendiz, y son la base en la que se fundamenta el conocimiento del ser, son el fundamento para sujetar al Id o ello y permitir que el Súper Yo, mantenga en sujeción nuestras pasiones. Recordemos lo que Hermes dijo a su discípulo Tat: “La verdadera sabiduría esta en la meditación y el silencio”.

2.2 LA PALABRA:

El Diccionario Masónico define Palabra de la siguiente manera: “La expresión de una idea y el conjunto de signos que ésta representa gráficamente; La Palabra, es uno de los medios adoptados desde los tiempos inmemoriales para reconocerse. Constituye un conjunto tal, que solo es inteligible para el verdadero iniciado.

Es tal su organismo, que por mucho que el profano las vea consignadas y claramente escritas nunca podrá vanagloriarse de poseer este conjunto tan heterogéneo y complicado para él, como sencillo y expresivo para todo masón instruido.” En nuestro R:. E:. A:. y A:. la Palabra del A:., tiene la denominación de Palabra Sagrada; el adjetivo Sagrado (da) proviene del latín sacratus; y significa que según el rito está dedicado a Dios y al culto divino; o que por su destino o uso es digno de veneración y respeto; y también se usó entre los antiguos, para todo aquello que con gran dificultad se podía alcanzar por medios humanos.” Nuestra palabra Sagrada significa “Fuerza”, o “en Él la Fuerza” , ésta palabra es innombrable, no puede pronunciarse si no deletrearse de una forma muy particular, a este respecto y dando una explicación el Manual del Aprendiz dice: “El método de enseñanza de la Francmasonería pone al Aprendiz en el camino de la verdad, dándole, simbólicamente, la primera letra de la Palabra Sagrada; debe por sí mismo, encontrar la segunda; después se le enseña la tercera a fin de que busque la cuarta.” Es muy interesante notar que desde los primeros pasos que se dan como Iniciado en las masonería, ésta nos entrega un sin número de instrumentos para poder progresar, uno de ellos es la palabra; las Palabras Sagradas que usamos en nuestros Ritos Masónicos, han sido extraídas del Volumen de la Ley Sagrada y por lo general éstas fueron escritas en Hebreo, lo que ya implica que la Palabra tendrá un significado mucho más profundo que el aparente, un estudioso de la Cábala escribió lo siguiente refiriéndose al Alfabeto Hebreo: “El alfabeto Hebreo fue originalmente diseñando como un conjunto de jeroglíficos, similar al de los egipcios.

Cada letra es una representación visual de un objeto. En adición a esto no sólo cada letra tiene un significado literal, pero también uno esotérico, un valor numérico, un color, un sonido y otras varias correspondencias ocultas asociadas a ellas. Las letras hebreas son símbolos sagrados, las cuales atraen fuerzas verdaderas. Estas letras pueden también tener una influencia psicológica en el aspirante que medite en ellas, efectuándose cambios en su conciencia.” Justo a los pies de la columna del Aprendiz, se encuentra una Piedra Bruta, la cual representa nuestra imperfección, a ésta Columna se le da el nombre que significa Fuerza y en la cual recibimos nuestro salario, vale hacer notar que una de las definiciones de Virtud es: “Actividad o Fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos.” Es entonces la constante Fuerza empleada en la búsqueda de la verdad y la correcta ejecución del modo de dar la Palabra lo que abre las puertas del Templo a los masones.

2.3 EL TOQUE:

“El Toque es una señal táctil que sirve de reconocimiento la cual va acompañada, generalmente de la Palabra Sagrada.” No daremos ninguna descripción de la forma en que se da esta interacción de Toque y Palabra Sagrada, sí estamos seguros de que los QQ.•. HH.•. saben cuál es el modo; pero es esta la forma física con la cual al ser retejados al ir de visita a otra Logia u otro Valle, podemos demostrar nuestra calidad de masones y compartir al interior del Templo con nuestros Hermanos. Pero ¿Qué más nos enseña el Toque? El tacto es el sentido que usamos para el reconocimiento por el Toque, sin necesidad de utilizar otro sentido, por el sólo hecho de ser correspondido en la forma acostumbrada, un H.•. sin importar el Rito o el Oriente del que proceda, será tomado como tal, esto se da mayormente en el mundo cotidiano, en el que a diario nos encontramos con algún Hermano y que al darle el Toque nos reconoce como masón. “El Toque general o universal de aprendiz es antiquísimo. Prescindiendo de los tiempos bíblicos, por el Toque de aprendiz es por donde empieza siempre toda prueba o examen de reconocimiento.” Una vez que nos hemos hecho reconocer como masones ante nuestros Hermanos al interior de nuestra Orden, estos modos de reconocimiento adquieren un significado que podríamos llamar velado para los que ignoran su significado, pero para quien busca con suficiente “Fuerza” y en Silencio las enseñanzas que el Ritual nos brinda, nos predisponen a poner lo mejor de nosotros, al servicio de los demás y así podremos trabajar junto a un grupo de hombres de Honor que buscan el camino de la Virtud.

CAPITULO III

RECONOCIMIENTO EXTRA-MURAL. 3. EL SELLO DEL HONOR Y DE LA VIRTUD.

¿Queréis, que os imprima en el pecho un signo que os pueda servir para que los francmasones os reconozcan cuando sea necesario? “Una marca exterior sería vana y estéril, sino estuviera grabada en la conciencia. No sobre vuestro pecho, sino en todas vuestras acciones poned vos mismo el sello del honor y de la virtud”. V:. M:. y QQ:. HH:. Hemos querido comenzar con este párrafo el capítulo del reconocimiento extra mural porque es el sello del honor y de la virtud el trabajo de perfeccionamiento del Masón, como se reitera en diferentes partes del ritual, por ejemplo, cuando nos preguntan sobre la virtud cuya práctica es más necesaria para con vuestros semejantes y nos responden que es la Caridad; o cuando más adelante nos vuelven a preguntar y nos dicen: Sin embargo los veréis reunidos, poderosos y humildes, ancianos y jóvenes, trabajando en sociedad, tratándose con moderación y cordialidad, sin distinción de jerarquías sociales y nos preguntan por la virtud que deben practicar para poder congregarse en armonía y nos dicen que es la Tolerancia. Por otra parte en el Catecismo del Grado de A:. Nos enseñan que un masón es un hombre nacido libre y de buenas costumbres, igualmente amigo del rico como del pobre si son virtuosos y más adelante nos explican los deberes del masón que son huir del vicio y practicar la virtud. También en el Ritual de Iniciación cuando nos explican la marcha y nos dicen que el masón debe proceder con rectitud reflexiva para merecer la aprobación de su conciencia en el camino hacia la virtud. Sin lugar a dudas el camino de perfeccionamiento del masón esta indeleblemente impreso en la frase el Sello del Honor y de la Virtud. Trataremos de desentrañar este camino de Perfeccionamiento o el camino hacia la Virtud. El masón se reconoce en la sociedad por sus obras, y estas deben llevar el Sello del Honor y de la Virtud. Para poder comprender que significa esta máxima veremos en este capítulo estos dos importantes conceptos.

3.1 EL HONOR.

Honor, palabra que aparece a mediados del siglo X de nuestra era, proviene del latín Honos, Öris, y deriva del verbo honrar. Se define como la cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios deberes respecto del prójimo y de uno mismo, es la gloria o buena reputación que sigue a la Virtud, al mérito o a las acciones heroicas, la cual trasciende a las familias, personas y acciones mismas de quien se la granjea. Honor es una divinidad alegórica de los romanos. El Templo del Honor y el de la Virtud estaban juntos y dispuestos de tal manera, que para entrar en el primero, era preciso pasar antes por el segundo. El Honor está estrictamente ligado al cumplimiento de nuestros deberes y el Iniciado toma contacto con ellos desde la Cámara de Reflexiones en espera de la Iniciación, cuando debemos escribir nuestro Testamento y se nos pregunta sobre los deberes para con el prójimo y con nosotros mismos.

El Honor se logra solo por la práctica de la virtud y se contempla así mismo a través de los ojos de los demás. Se relaciona con la reputación, la respetabilidad o la gloria, valores que se obtienen a partir del juicio de terceros frente a los que se quiere ocupar una posición superior, ya que se establece una lucha de poder mientras se cuestiona si los demás disfrutan de la misma integridad. No se goza de gloria ni de buena o mala reputación a menos que haya un tercero que así lo certifique.

El Honor pertenece al dominio de lo privado, ya sea al interior de la intimidad de su casa o de su vida, y se pone en juego en el dominio de lo público. Es decir, la verdadera práctica de la Virtud, solo se verá reflejada en el concepto de los demás, resultando con ello el Honor que se nos otorgue. No es una cosa que nosotros la logremos por nosotros mismos, si no que solo nos será otorgado por los demás en vista de la práctica de nuestras virtudes. Actúa como una imagen especular.

Ahora podremos comprender en mejor la frase del Catecismo que dice: ¿Sois masón? Mis Hermanos me reconocen como tal, esto implica que mis hermanos reconocen que mis pasos están siendo dados por el camino de la Virtud y el reconocimiento de que soy masón es el Honor que ellos hacen al trabajo que se realiza en desbastar la piedra bruta o la práctica de la Virtud.

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