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Ponencia: UNIDAD EN LA DIVERSIDAD

BANDERA DE COLOMBIA

PONENCIA PRESENTADA EN EL VI CONGRESO UMSOI,COLOMBIA: REALIZADO EN MONTERIA COLOMBIA

Palabras del Q:. H:. Alberto Torres C., M.: M.: Resp:. Logia:. Deberes Humanos No. 9-5

A L.: G.: D:. G.: A.: D.: U.:

V.: M.: Dignatarios que adornan en Oriente QQ.:HH.:

“Como es arriba es abajo” El Kybalion Una mirada retrospectiva nos muestra una masonería francesa prerrevolucionaria, dándole un giro al pensamiento dominante de la época y marcando además un antes y un después en la historia de la sociedad occidental conviviendo fraternalmente, y en armonía con los poderes legalmente constituidos. Mientras, los abusos, tanto de la Iglesia regente como del soberano, la primera con la engañosa doctrina del diezmo además de la acumulación de tierras para su feudo y el segundo con su absolutismo sin control, la imposición de impuestos cada vez mayores unido al derroche en las cortes y la falta de libertades y derechos, gestaba en la clase popular el malestar que iba creciendo lento pero con ímpetu hasta alcanzar su clímax en la Revolución de 1789. Algunos han sostenido que la masonería fue la impulsora de dicha revolución, que en su seno se gestó, alimentó y parió, apareciendo así la masonería como la directa responsable de un evento totalmente ajeno a sus principios universales. No se ha comprobado tal apreciación, los estudios serios así lo demuestran, la masonería como Orden no viola sus principios; pero que hermanos masones actuando como personas libres y ciudadanos independientes pudieron haber estado inmersos en los eventos es muy posible y no hay pruebas para negarlo. Sí, hubieron masones afines a la revolución que aportaron ideas para una sociedad mejor como Lafayette, Leconte de I’Isle, Voltaire, Jean Paul Marat y Montesquieu quienes actuaron según su conciencia y visión política mas no en nombre de la masonería. La consecuencia de la revolución para la masonería francesa fue el cisma entre los hermanos; unos permanecieron fieles a las instituciones, otros abrazaron las ideas liberales y revolucionarias y otros no participaron por aquello de no hacer política, entonces, la unidad se quebró y la hermandad se desconoció antes las nuevas concepciones ideológicas y filosóficas que brindaban un nuevo orden social, donde la libertad, la igualdad y la fraternidad serian cada vez más tangibles. Pero… la masonería como tal no se benefició, su premio fue la división ideológico-partidista que se sobrepuso a los principios masónicos y el cesto al pie de la guillotina recibió las cabezas de hermanos ante el silencio de los otros, que quizás no hayan sido acusadores o ejecutores pero guardaron el silencio que grita cuando quien se cree poseedor de la verdad desdeña las razones del otro y deja de importarle la hermandad, la fraternidad y su destino final. Fueron mártires masones, entre otros, en el periodo del terror de la Revolución Francesa Jacques Herbert, Dantón y Desmoulins, hermanos matando hermanos.

Nuestro país, Colombia, estrena un periodo de silencio de fusiles, la sociedad colombiana ha votado un referendo por un “sí” o un “no” dualidad que hace una parte contraria a la otra y que las mentes afiebradas por la posesión de la verdad, no dudaran en anatematizar a quien no concuerde con su verdad. El devenir histórico avecina cambios impredecibles, que han de tocar a todos los estamentos de nuestra sociedad sin distingo de clases, ideología o convicción política, como resultado de esta confrontación ideológica, sobre los acuerdos pactados entre las partes en conflicto y que a su vez, cada una dice representar al pueblo. Pueblo al que pertenecemos todos: profanos e iniciados. La visión dualista que la humanidad tiene de la unidad la aplica a todos los aspectos inherentes a su evolución dando por sentado las conclusiones a que ha llegado mediante referentes, a partir de los cuales compara y genera conocimiento real o aparente.

CONCLUSIÓN

Sean nuestras las columnas de la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad acorazadas con las de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza para que los principios universales de nuestra Orden estén siempre sobre los actos que en calidad de hombres y mujeres libres y de buenas costumbres estemos en capacidad de hacer salvaguardando siempre el honor de nuestra Orden Masónica. Aceptar al pensador opositor colocando sobre la balanza los argumentos y engarzar las perlas que cada uno aporte en una sola cadena y observar como la tesis y la antítesis sabiamente manejadas lleva a una conclusión, a una sola realidad. Comprendiendo la dialéctica de los fenómenos para llegar al conocimiento consciente de ver la unidad en la diversidad. Muchos hermanos eligieron el “sí”, otros el “no”. Es nuestra realidad, pero cuando la balanza se incline hacia uno u otro lado no debemos olvidar los principios universales y… no guardar el silencio que grita.

Es mi palabra. M.: M.: Alberto Torres C. Barranquilla

 

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