¡Nos mudamos!
Visitenos en nuestra nueva dirección web
www.fenixnews.com

Integridad: Un valor más necesario que nunca

inspiringbenefits_autoestima2






La integridad es la firma adhesión a un código o a un sistema de valores


Webster’s Dictionary



En estos tiempos en que la prensa nos tiene acostumbrados a casos y casos de corrupción nos hemos habituado tanto a encontrar estas noticias que parece que engañar, defraudar a Hacienda, robar, malversar fondos, cobrar comisiones ilegales, no está mal, sino que lo que lo que está mal es que te pillen… ¡Es increíble! ¿Nos hemos vuelto locos o qué esta pasando?


El post de esta semana va dedicado a una cualidad fundamental que debe regir el comportamiento de las personas y de las empresas:


La integridad.


La falta de ética y de integridad es un hecho que nos preocupa a todos a nivel particular, pero las empresas están también están muy preocupadas con todo lo que esta pasando. Como muestra, os dejo un artículo que publicaba hace un par de días, el diario económico Expansión:“Las empresas del Ibex mejoran su ética para luchar contra la corrupción”.


El artículo refleja la preocupación de la empresas ante la falta de integridad y la necesidad de establecer códigos éticos y activar medidas para protegerse de la corrupción que se esta estableciendo en la sociedad. El artículo recuerda que “Los códigos éticos o de conducta fijan el comportamiento de los miembros de una organización en su relación con el resto de grupos de interés. Estos documentos, junto con sus comités y oficinas éticas y canales de denuncia confidenciales, se han hecho hueco en las empresas españolas, especialmente en aquellas que cuentan con presencia exterior y más sometidas al escrutinio de analistas y stakeholdersinternacionales”.


Y digo yo, si cada vez somos más corruptos y hay que establecer códigos de conducta que regulen lo que debería ser un comportamiento normal, ¿por qué será? ¿No debería ser obvio que hay que ser honrados y actuar de acuerdo a la leyes y los principios de convivencia? ¿Qué nos esta pasando? ¿Qué es lo que no funciona? Realmente no lo sé, pero mi percepción es que cada vez estamos más inmersos en una sociedad donde esta poco claro lo que está bien y lo que está mal y donde los principios éticos y morales son cada vez más difusos. Yo no soy quien para dar lecciones de moralidad, ni para decir lo que está bien o que está mal, pero sí que me gustaría revisar de qué estamos hablando.



¿Qué es la integridad?


La palabra integridad se deriva del latín integer, que significa íntegro. Integridad es la capacidad de obrar con rectitud y limpieza. Significa actuar en todo momento bajo un compromiso personal con la honestidad, la franqueza y la justicia, es decir, vivir de acuerdo con los principios personales y morales.


La clave de la integridad, en el lugar de trabajo o en cualquier otro sitio, es tener una serie bien definida de estándares que reflejen nuestro sistema de creencias personal. ??Además, la actuación íntegra no es sólo hacer las cosas bien, sino intentar hacer las cosas correctas, ayudando a la realización propia y a la de los demás.

¿Cómo influye la integridad en nuestra relación con los demás?



Uno de los modos más importantes de poner de manifiesto la integridad consiste en ser leales con quienes no están presentes. De esa manera construimos la confianza de los que sí lo están. Cuando uno defiende a quienes están ausentes, retiene la confianza de los presentes.


Stephen Covey



Ser una persona íntegra produce innegables efectos positivos en la vida de las personas en general y en la gestión empresarial en particular. Frente a las exigencias laborales o sociales, ante las múltiples presiones que dificultan la toma de decisiones, apostar por la integridad es conciliar convenientemente el propio bien y el bien común.


Sólo quien es íntegramente él mismo, o por lo menos lo intenta, puede tener una visión global de su situación y decidir prudentemente. Saber lo que es correcto, lo que está bien, nos ayuda a elegir los caminos correctos.


inspiringbenefits_integridad_relacion con otros3.JPGSer uno mismo, sin fisuras, quiere decir que la estructura de la personalidad está apoyada en un conjunto de valores coherentes, que entran en juego cuando se establece el orden de prioridades en el momento de decidir y actuar.


La integridad apela a lo más profundo de la concienciae impulsa a actuar en consecuencia con ella. Esta visión amplia, propia de la persona íntegra, es la única que ofrece garantía de acciones realistas, es decir, acordes a cada situación concreta, sin dejar de lado ningún aspecto y con el fin de elegir el bien por encima de cualquier otro beneficio personal.


Esta actitud vital aparece también reflejada en lacomunicación de la persona: la integridad de quien se comunica hace que su palabra tenga valor, logra que lo que dice sea confiable y que se crea que cumplirá lo que promete, de tal manera que establece vínculos de seguridad para el futuro.


Sobre la base de la integridad, se edifica la reputación de la persona y de las instituciones. La buena reputación consiste en gozar del reconocimiento de los demás, fundado en la confianza, en la rectitud de sus intenciones, y avalado por una trayectoria de transparencia y de honestidad en sus acciones.


La buena reputación genera un movimiento de confianza que permite extender los propios proyectos en el tiempo, contando con la cooperación positiva de los demás y con su lealtad para llevarlos a buen término a largo plazo. Cuando no hay buena reputación o cuando ésta resulta sólo una fachada, se tiende entonces a operar exclusivamente en el  corto plazo, pues la empresa o la persona no es fiable.


En lo personal y en lo empresarial, construir una sólida reputación es difícil, pero perderla es muy fácil. Los actos cuestionables o ilícitos rápidamente debilitan la confianza de los demás. Esto sucede tanto a nivel personal como a nivel empresarial; en la empresa, cuando los clientes ven prácticas que no son correctas, pierden la confianza y dejan de comprar.


Es importante que no perdamos de vista uno de los principios básicos de la integridad. La empresa debe cuidar no solo el resultado final, sino también la forma en que logra sus objetivos. Esto significa que debe actuar con integridad de forma constante en todas sus actividades.  




La fama de integridad constituye un segundo patrimonio


Siro



La falta de integridad


La falta de integridad implica una enorme fisura entre lo que se dice y lo que se piensa, entre lo que se considera una conducta adecuada y lo que se termina haciendo, entre lo que es moralmente justo y lo que parece resultar de la presión de las circunstancias.


Así como la integridad es la resultante de una trayectoria coherente con los valores humanos, un único acto que la traicione, es suficiente para anular la confianza que se logró construir lentamente entre las personas. La falta de integridad puede derivar en:




  • Pérdida de confianza. La pérdida de integridad o, directamente, su ausencia socava la confianza, genera reacciones de defensa y alienta represalias. Es evidente que sin ella cualquier organización carece de solidez.



  • Corrupción. Es efecto resultante de la falta de integridad. No hace falta que me extienda en ejemplos, tan solo es necesario echar una ojeada a cualquier periódico o a un informativo.


inspiringbenefits_integridad_mentira2A menudo se busca justificación a la corrupción, amparándose en la imposibilidad de confiar en los demás, sugiriendo que uno es corrupto porque así funciona la sociedad, que todo el mundo lo hace… Ya tratamos sobre los mecanismos psicológicos que se activan en nuestra mente cuando que tratan de justificar nuestras acciones no correctas y fenómeno psicológico que nos lleva a ello, llamado disonancia positiva (para ampliar información recomendamos revisar el post La coherencia como valor personal y empresarial)


El problema de la corrupción, es que su efecto no es temporal: se instala como estilo de convivencia y es muy difícil de erradicar, si es que se consigue. Restablecer después la confianza entre las personas y entre las instituciones no es imposible, pero es muy difícil. En España vivimos ahora inmersos en ese sentimiento de desconfianza hacia las instituciones y hacia la clase política. Es complicado que el ciudadano vuelva a confiar: incluso el político honrado tiene que luchar día a día para demostrar que no es como el resto, los bancos tienen que demostrar demostrar a diario que sus practicas son lícitas, etc.



¿Y en la empresa?


Stephen Covey, en su magnífico libro: “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” escribía que: “La integridad personal genera confianza y constituye la base de muchos tipos diferentes de depósitos. La falta de integridad puede socavar casi cualquier otro esfuerzo tendente a crear grandes cuentas de confianza. Es posible tratar de comprender aclarar las pequeñas cosas, mantener las promesas, aclarar y satisfacer las expectativas…”


En la empresa, si falla la integridad de las personas, de nada sirven los valores proclamados en su carta fundacional, los códigos éticos, la reputación ganada en la sociedad, la confianza de los inversores, el supuesto respeto de los derechos humanos y del medio ambiente: una empresa no vale por lo que dice respetar, sino por lo que hace día a día.



Una buena reputación se construye poco a poco, actuando, se trabaja y actúa coherentemente en una misma dirección, de tal modo que las reacciones frente a problemas sean previsibles y no obedezcan a actitudes oportunistas, desleales o dañinas. La transparencia en los negocios y la confianza son causa y efecto de una conducta coherente.


Cuando una una empresa es liderada por directivos íntegros, la gestión de la empresa se desarrolla con integridad y genera un efecto ejemplar en todas las personas que trabajan allí. Simplemente los empleados corruptos o poco íntegros no tienen cabida. Ya se encarga la propia empresa de depurarlos o los mismos corruptos los que deciden marcharse de una organización donde sus prácticas y la falta de ética no se tolera. En este caso, se puede considerar que la empresa es promotora de una cultura de integridad, que irá reforzando actitudes y conductas, lo cual permitirá un desarrollo coherente de las personas y el enfrentamiento de las dificultades con mayor energía.



El líder íntegro 


Un líder con integridad tiene una firme noción respecto de quién es, de qué es lo importante para él y ha de contar con la habilidad y la fortaleza necesarias para mantener sus convicciones, aun ante presiones contrarias. La integridad como valor fundamental no puede ser negociable, mucho menos en el liderazgo. En materia de liderazgo, integridad es igual a confianza. El líder que brinda una visión clara coherente y creíble, y cuya vida se ajusta a un conjunto de valores que inspiran en los demás el deseo de imitarlos, posee una fuente fundamental de poder. Ciertamente, la vida del líder, su carácter, integridad, compromiso, deben representar un ejemplo a seguir, porque la gente apoya primero al líder y luego la visión.


inspiringbenefits_integridad_1


Para alcanzar la confianza de sus seguidores,el líder debe ser ejemplo, no solo de la claridad, sino de la constancia, de la confiabilidad, estableciendo una postura sin ambigüedades. No se consiguen seguidores mediante discursos, se logra su lealtad mediante el ejemplo, en hechos y en palabras. Cuando somos consecuentes en nuestro comportamiento con nuestras creencias y valores ganamos credibilidad ante las personas.


Dice W. Bennis: “Lo mismo que el liderazgo, es difícil describir la confianza y más aún, definirla. Sabemos cuando está presente y cuando no lo está, y no podemos decir mucho más de ella, excepto que es esencial y se basa en la predecibilidad (la capacidad de prever el comportamiento de otro). La verdad es que confiamos en las personas que son predecibles, cuyas posiciones se conocen, y ellos las mantienen; los líderes en quienes se confía se hacen conocer, y siempre mantienen una posición clara. La confianza implica responsabilidad predecibilidad y confiabilidad”.


Actuar con integridad requiere autenticidad de carácter, sinceridad en nuestras acciones y opiniones y compromiso con unos valores, elementos éstos que dan forma a nuestro carácter y determinan los recursos y las estrategias con las cuales dirigimos a otros.


Stephen Covey dice al respecto: “Cuando trato de usar estrategias de influencia y tácticas para conseguir que otros hagan lo que yo quiero, que trabajen mejor, que se sientan más motivados, que yo les agrade y se gusten entre ellos, nunca podré tener éxito a largo plazo si mi carácter es fundamentalmente imperfecto, y está marcado por la duplicidad y la falta de sinceridad. Mi duplicidad alimentará la duplicidad-desconfianza, y todo lo que yo haga (incluso aplicando buenas técnicas de “relaciones humanas”) se percibirá como manipulador”.


Los líderes íntegros se caracterizan por una gran persistencia en el logro de sus metas. Por una tenacidad y consistencia en su forma de enfocar y vivir la vida. Los líderes íntegros son fieles a sí mismos. No asumen estereotipos. Son auténticos. Viven por convicciones y valores. No sacrifican sus creencias por conveniencia.



¿Qué puedes hacer tú?


La integridad personal, está arraigada profundamente en los valores y convicciones que luego se convierten en normas de vida.


autoestima baja


La integridad es uno de los valores fundamentales para transmitir confianza a los demás. Tener un carácter intachable y convicciones firmes y absoluta fidelidad, nos convierte en personas íntegras.


Una persona íntegra sabe controlarse a sí misma sin importar donde se encuentre, es asertiva y sabe decir “no” a las tentaciones baratas, ”no” a los pensamientos negativos, ”no” a las ganancias deshonestas, ”no” a los comentarios mal intencionados, ”no” al soborno y al engaño y “sí” a la verdad, aunque le cueste su posición.


¿Cómo mostrar integridad en lo profesional y en lo personal?




  • Siendo excelente trabajador: “Sé sobresaliente”.

  • Teniendo buenas relaciones interpersonales: Sé un profesional cordial y diligente. Un profesional no celoso, ni grosero o pedante, siempre definido en tus valores y creencias.

  • Teniendo pureza personal: La clase de vida íntegra que tengas te permitirá tener una buena actitud, sé una persona cumplidora de tu palabra, honrada y libre de hipocresía.


Recuerda los principios fundamentales:
Los principios de integridad sirven de guía sobre qué es lo correcto en la mayoría de las situaciones laborales, independientemente del trabajo que se realice:




  • La integridad personal y profesional ha de ser siempre tu más preciado atributo.

  • No sólo debe interesarte el resultado final, sino también la manera en que lo logras.

  • Sé una persona honrada y franca. Respeta todas las leyes y regulaciones. Pero no te quedes sólo en el comportamiento lícito, haz que el comportamiento ético sea tu norma.

  • Confía en tus instintos. Seguro que te indican cuando algo no es correcto del todo. Pregúntate, si tienes dudas, cuál es la debida conducta a seguir.

  • Las relaciones con los compañeros, responsables, clientes y proveedores, son los pilares de la relaciones en la empresa, debes establecerlas sobre la base de la credibilidad y el respeto mutuo.

  • Haz siempre lo correcto.


Concluyendo


Creo en las empresas íntegras, pero sobre todo creo en las personas íntegras. Son las personas íntegras las que hacen que la empresa y las instituciones del tipo que sean, sean  íntegras; y son los directivos íntegros los que promueven culturas de integridad en sus empresas practicándola y exigiéndola.


Seamos íntegros, que con la que esta cayendo hace mucha falta.








COMICs