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HERMOSA PLANCHA DE LA LUCHA DE LAS QQ .: HH.: MEXICANAS POR NEGARSE A SER EXPULSADAS DE LA MASONERÍA POR EL ECHO DE SER MUJERES.















Plancha presentada por la Oradora de la extinguida Logia “María Alarcón de Mateos”
A L.: G.: D.: G.: A.: D.: U.:
No. 27, en su tenida del 13 de Julio de 1895. era Vulgar
Ven.: Maestra, queridas hermanas:
Ha llegado á mis noticias, que con motivo de lo acontecido en la Tenida del 24 del presente en celebración del solsticio de verano, en que las tres Logias extranjeras “Anahuac,” “Toltec” y “Germania,” protestaron contra la presencia de nuestras hermanas en los trabajos y se retiraron en obediencia de su Rito que les prohíbe trabajar con señoras, estas mismas Logias se han dirigido á la Gran Dieta quejándose de irregularidad en la Masonería Mexicana, por haber admitido Logias de señoras, y suplicando se les admita la devolución de sus Cartas Patentes,
Separándose de la obediencia de la Gran Dieta de México y dependiendo únicamente de la de sus respectivos Orientes, participándoles lo ocurrido; lo cual implica la ruptura de la Masonería Regular Norteamericana y Alemana con la Masonería Mexicana.
Comprendiendo que en este conflicto, por más que las ideas y sentimientos progresistas, buena voluntad y deferencia hacia nosotras, de nuestros hermanos mexicanos, quisieran sostenernos, la elección de la Gran Dieta no será dudosa al tener que optar entre el sostenimiento de cuatro Logias de señoras que existen en la República y el sostenimiento de la alianza entablada con la Masonería Regular Universal; quise saber qué artículos podrían protegernos en los Estatutos Masónicos del Rito E.: A.: y A.: á que pertenecemos.
Y me encontré con que en él, no sólo no se admite, sino que ni aún siquiera se menciona á la mujer; á la que, dadas nuestras actuales leyes sociales, se cierra por completo la entrada diciendo en el art, 28 que solo podrían iniciarse los individuos que se hallen en plenitud de sus derechos ciudadanos, derechos de que, como sabeis, desgraciada y vergonzosamente para nuestra civilización, aún se halla privada la mujer.
En el Rito de York nuestra depreciación es mayor todavía, pues cada iniciado jura solemnemente no admitir jamás en sus trabajos un ciego, un loco, ni una mujer. Ya veis, hermanas mías, á qué nivel se nos sujeta, y por qué las Logias Regulares no pueden transigir con la adopción de señoras.-Sé también que en obvio de dificultades, por lo pronto, la Gran Dieta expedirá un decreto prohibiendo que las señoras concurran á los trabajos de los varones y viceversa, lo que en mi concepto significa el primer paso para cerrarnos las puertas de los Templos masónicos, tras del cual vendrá el decisivo abatimiento de nuestras columnas.
En tal situación, sin leyes masónicas que nos ampare, son derechos que alegar, y siendo completamente gratuitos los que transitoriamente nos concediera la Gran Dieta de los Estados Unidos Mexicanos, nuestra posición es falsa y sin recurso, é insensatez sería por nuestra parte empeñarnos en retener una concesión que se nos retira y que no tenemos fundamento legal para sostener.
Pues si bien es cierto que tendríamos sobradas y justas razones para apelar de esos códigos, que por su antigüedad adolecen del atraso de su época y resultan hoy deficientes para llenar las necesidades del progreso actual, y muy por debajo de los elevados fines que nos proponemos y de las altas ambiciones que abrigamos, no lo es menos que mientras esos códigos no sean reformados y se hallen vigentes, nos hallaremos bajo su peso, y en cumplimiento del deber de acatamiento á la ley.
No tenemos más arbitrio que someternos á ellos; por otra parte, si en la Masonería sólo podemos ocupar un puesto vergonzante y clandestino, nuestro amor propio debe resentirse de semejante inferioridad y en él seremos siempre el blanco de los ataques de todas las Masonerías regulares, como viene sucediendo desde hace dos a{os que fue denunciada en un folleto la existencia de nuestras Logias á la Masonería Inglesa y Norteamericana; pudiendo por entonces aliarse la cuestión disimulando la realidad de los hechos en otro folleto escrito por un miembro de la Masonería Mexicana, con lo cual quedó conjurada la tempestad que hoy ha vuelto á desencadenarse.-
Ojalá que estas tristes experiencias sean el origen de que la Masonería Mexicana que ha dado tan alto ejemplo de justicia, equidad y de progreso, admitiendo á la mujer en su seno, hoy que se ve amenazada con el aislamiento de la confraternidad universal por este hecho, sea la primera en promover una moción para que la Masonería en general borre de sus códigos la anomalía de la exclusión de la mujer, que la nivela en este punto con las instituciones aristocráticas y místicas de la edad media, y la haga comprender que sin el concurso de ella, jamás podrá realizar sus ideales más bellos, que son el libertamiento y perfeccionamiento del género humano.-
Entre tanto, sin arrepentirme por lo que llevamos hecho, pues la semilla sembrada siempre llegará a fructificar; la amarga decepción que me produce, que después de siete años de trabajo, de perseverancia y de lucha constante contra el fanatismo y la preocupación que bajo las bóvedas de este Templo hemos sostenido.
Nos hallemos en momentos de ser expulsadas de él por la misma ley que nos amparó, me induce á proponeros, que antes que esto suceda, demos las gracias á los hermanos que para penetrar en él nos favorecieron, y abandonemos su recinto antes de exponernos á la mortificación de que se nos intime el decreto de haberse abatido las columnas de nuestra Logia, salvando así nuestra dignidad y conservando al menos el privilegio de nuestro libre albedrío, declarando en sueños el Taller.
De esta manera, probaremos que, como señoras, no cabe en nuestra delicadez esperar á que se nos despida, y como masonas no cabe en nuestro deber alimentar disidencias que me puedan redundar en perjuicio del interés general de la Orden, al que cedemos de buen grado el nuestro particular.-Si las QQ[ueridas] hh[ermanas] que me escuchan, opinan como yo, propongo que hoy mismo dirijamos á la Muy Resp[etable] Gran Log[ia] de Estado “VALLE DE MEXICO” NUM. I, una plancha en estos ó parecidos términos:
“Con el mayor sentimiento ha sabido la Resp[etable] Logia “MARIA ALARCON DE MATEOS” NUM. 27, que la existencia de Logias de señoras está siendo motivo de graves disgustos entre las Logias mexicanas y extranjeras residentes aquí, y que éstas piensan quejarse á sus respectivos Orientes y retirarse de la obediencia de la Gr[an] Dieta Simb[ólica] de los EE[stados] UU[nidos] Mexicanos, alegando violación de los Estatutos de la Masonería Regular.”
“Como la mente de todas las hermanas que componemos este Cuadro, al ingresar á la augusta Institución que generosamente nos acogió, fue la de contribuir en cuanto nos fuese posible á su mayor agradecimiento y prosperidad; desde el momento en que sabemos que, por el contrario, nuestra permanencia en ella puede ser obstáculo para su buena marcha y motivo de quebranto en sus fraternales relaciones con la Masonería Universal, sometemos al dictamen de esa Resp[etable] Gr[an] Logia de Est[ado] “VALLE DE MEXICO” NUM. I, nuestra determinación de poner en sueños esta Logia, en obsequio de la tranquilidad de la Orden y previniendo mayores dificultades.”
-De esta manera, qq[ueridas] hermanas, salvamos nuestra dignidad, cumplimos con el respeto debido á la ley y á la conservación del orden, y sí, lo que no creo, esta cuestión se arregla favorablemente para nosotras, nos reservamos el derecho de despertar nuestra Logia en circunstancias menos penosas.
Si la solución desgraciadamente fuese, como me temo, la supresión de las Logias de señoras, nos retiremos de este Templo, pero no del terreno del trabajo por el bien y el adelanto de la humanidad en que hemos planteado nuestro campo, y en cada uno de cuyos linderos siempre habrá lugar para nuestras tareas; abandonaremos el ritual que hemos seguido, pero no las ideas y los principios que aquí hemos adquirido y que en todo sitio podemos propagar, y esperaremos con tranquilidad del que tiene conciencia de haber llenado todos sus deberes, á que la Masonería convierta en sólida realidad para el porvenir, este fallido ensayo de rehabilitación femenina.
LAUREANA WRIGHT DE KLEINHANS, m[aestra] m[asona]
México, Julio 13 de 1895






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