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FENIXnews | Lunes, Abril 24, 2017

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Semblanza del I.: P.: H.: Ricardo Polo a dos meses de su paso al O:.E:.

Semblanza del I.: P.: H.: Ricardo Polo a dos meses de su paso al O:.E:.
EN LA FOTO EL GRAN PRIOR MAGISTRAL PARA LA REP.. ARGENTINA DE LA SOBERANA ORDEN CIVIL Y MILITAR DEL TEMPLO DE JERUSALEM 33º PROF.DR. ANTONIO LAS HERAS. I:.P.:H.: EL DR. RICARDO POLO, 95º MENPHIS – 33º R.E.A.A Y MM:. SIMON DIAZ CAPETTO.

EN LA FOTO EL GRAN PRIOR MAGISTRAL PARA LA REP.. ARGENTINA DE LA SOBERANA ORDEN CIVIL Y MILITAR DEL TEMPLO DE JERUSALEM 33º PROF.DR. ANTONIO LAS HERAS. I:.P.:H.: EL DR. RICARDO POLO, 95º MENPHIS – 33º R.E.A.A Y LOS MM:. ADRIANA BAUM Y SIMON DIAZ CAPETTO.

Escribe el I.:P.:H.: Antonio LAS HERAS, 33º(*)

Especial para FENIXnews

Ricardo Polo mi muy querido amigo, maestro desde mi primera juventud, querido hermano en la Iniciación y compañero del Supremo Consejo del Grado 33 de la Gran Logia Simbólica Argentina (GLSA); de quien éste venidero 15 de enero habrán de cumplirse dos meses de su paso al Oriente Eterno.

Tengo por cierto que él estará de acuerdo con que escriba lo que, a continuación, voy a redactar. Me resulta sencillo; pero no fácil. Pues tengo en carne viva toda la fraternidad compartida en los días previos a que pasara a tener conocimiento del rostro del Gran Arquitecto del Universo. Me refiero a las jornadas intensas, fraternas, de estudio, ritual, ceremonias e investigación realizadas durante el II Encuentro de Grandes Logias Mixtas que hicimos en Córdoba (Argentina) organizadas por la Gran Logia Simbólica Argentina cuyo M.:R.:G.:M.: es el I.:P.:H.: Máximo Calderón, 33.

Tengo que decir que, al concluir el encuentro, en un despejado y primaveral atardecer de sereno domingo, después de la tenida ritual donde – con la participación del I.:P.H.: Ricardo Polo – me fue concedido el grado 33, máximo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, aún recuerdo su rostro, su sonrisa serena y la despedida final hecha desde la ventana baja del auto que lo transportaba a actividades profanas. Tengo la absoluta certeza que esa mano moviéndose con armónica lentitud y su mirada fija en la mía fue su despedida. Ahora que vuelvo a evocar aquel momento en verdad sublime por su fraternidad evidente, intuyo que ambos sabíamos (aunque no conocíamos) lo que devendría.

Durante los días del encuentro nos hablaba sobre los malestares físicos que le afectaban. Lo hacía con humor, sin levantar jamás la voz. A veces hasta riendo. Eran comentarios. Nunca quejas. Prometiéndonos que al regresar a su Mar del Plata – ciudad balnearia en la provincia de Buenos Aires – natal (donde residía en los últimos años tras haber pasado mucho tiempo en Buenos Aires) se haría todos los análisis médicos y habría de sanar. Empero, el I.:P.:H.: Polo dos semanas antes de inaugurarse el encuentro había conversado conmigo sincerándose como es habitual cuando la hermandad lleva décadas. Los médicos no estaban de acuerdo ni con el viaje, ni con las tareas exigentes que realizaría. Pero él había decidido otra cosa. Quería estar en la Masonería activa y trabajando en la Orden donde se sentía querido, comprendido y con posibilidades para transmitir su extraordinaria sabiduría y conocimientos; la Gran Logia Simbólica Argentina. Hacía mucho ya que había quedado atrás su paso por la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones donde fue iniciado hace poco más de medio siglo.

El 15 de noviembre de 2012, internado en un sanatorio de la ciudad de Córdoba, desencarnó nuestro querido hermano. En ese momento era Gran Ministro de Relaciones Culturales de la Gran Dieta Hermética Mixta Internacional, miembro del Supremo Consejo Hermético Argentino del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, miembro del Soberano Santuario Argentino del Rito de Memphis y, por sobre todo eso, incansable editor de la revista electrónica de prestigio mundial Hiram Abif.

Ricardo Edgardo Polo nació en Mar del Plata el 19 de agosto de 1937 y vió la Luz Masónica en junio de1962; próximo al Solsticio de Invierno… como tiene que ser.

Pero, claro, yo conozco otras facetas del Q.: H.: Ricardo Polo. Y es al que voy a referirme ahora.

42 años atrás, era yo un adolescente de 18 años que llevaba un año de terminado el secundario y quería ser periodista. Desde niño me interesaba el tema ovni, que también fue siempre motivo de atención de nuestro biografiado.

Ricardo que ya era periodista profesional así como también miembro de la oficialidad de la Prefectura Argentina, tuvo la gentileza de ir a escuchar una de mis conferencias sobre ovnis. Una sala pequeña en el barrio porteño de Congreso donde una veintena de personas estaban congregadas para escucharme. Mi hermano carnal, Gerardo, se ocupaba en pasar las diapositivas que yo explicaba con el mayor esmero.

Al concluir, Polo esperó a que todos se retiraran, se presentó y nos invitó a tomar algo para conversar en el hoy inexistente Café del Molino. A partir de allí fue un verdadero maestro. Maestro de aquel adolescente que quería ser escritor, periodista, parapsicólogo… Me llevó a sus programas de radio. Recuerdo uno en Radio del Pueblo que conducía junto a Anamaria Michelli “Cachito” una de las figuras más populares de entonces. Me pidió un artículo para la revista “Guardacostas” que – obvio – tuvo que hacerle una corrección de estilo para darle publicación. Ricardo era siempre modesto. Hasta para señalarme los errores cuidaba la forma: contener, proteger, no herir.

Fue un periodista de los que pueden denominarse “de sangre y raza” característico con sus programas de radio y también en televisión abierta. Tuvo su lugar en Canal 7 donde condujo emisiones especiales dedicadas a la difusión de la temática ovni. Un logro no menor tratándose de un canal estatal donde sólo se emitían programas de temas “políticamente correctos.” Esto muestra a las claras la condición proactiva que caracterizó a Polo siempre abriendo senderos antes no recorridos por otros.

Recuerdo una vez que me invitó a tomar el café al aire libre en la Costanera Sur. Allí me habló como un padre lo hace con su hijo al que ve retoño fértil pero que se está confuso. Nunca le estaré suficientemente agradecido. Se sinceró y me explicó que era Venerable Maestro de una Logia Masónica, aprendí en concreto qué es y que no es la Masonería.

Décadas más tarde, ya iniciado también yo, nos encontramos de repente en las escaleras marmóreas de la Gran Logia de la Argentina y mientras nos estrechábamos en un prolongado abrazo ambos lagrimeamos.

Escribí en Hiram Abif, la extraordinaria proeza cibernética ideada por Polo todas las veces que se lo propuse. Y hasta se enojaba – ese enojo fraterno, lleno de Verdadero Amor – cuando no le mandaba notas.

(*) El I.:P.:H.: Antonio LAS HERAS, 33 integra el Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de la Gran Logia Simbólica Argentina (GLSA), es Gran Prior Magister para la Argentina de la Suprema Orden Militar del Templo de Jerusalén; V.: M.: de la Resp.: Logia Nº 14 Santo Sepulcro de Jerusalén de la Gran Logia Simbólica Argentina y presidente de ACARMAS, Academia Argentina de Masonería, Ciencias Iniciáticas, Primordiales y de la Tradición Hermética.